IDIHCS   22126
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES EN HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES
Unidad Ejecutora - UE
congresos y reuniones científicas
Título:
Electra Shock de José María Muscari o de cómo Sófocles sobrevive a una descarga eléctrica
Autor/es:
FERNÁNDEZ CLAUDIA N.
Lugar:
Rio de Janeiro
Reunión:
Congreso; II Encontro Internacional "Mitos clássicos no teatro iberoamericano atual; 2012
Institución organizadora:
Universidade do Estado do Rio de Janeiro
Resumen:
Concebida como parte del ciclo que el Centro Cultural Konex (Buenos Aires) dedicó  en el 2005 a celebrar los treinta siglos de(l) apogeo de la cultura griega clásica, Electra-shock de J.M. Muscari no defraudó las expectativas de quienes encargaron, para tal festejo, una adaptación de la Electra de Sófocles. La particular -y bizarra- poética del autor, que la Electra shock, a todas luces -en el sentido literal de la expresión- confirma y recrea, debe comprenderse dentro del marco de la ecléctica estética de la Posmodernidad o Posvanguardia. En ella caben concepciones artísticas “universales” como el camp, el kitsch, la parodia, la cultura popular y LGBT, entre otras, y “localistas”,  como el grotesco o el sainete. La composición termina siendo un collage, o pastiche, que a un tiempo se autodescompone -o deconstruye- al presentarse como un ensayo de su puesta en escena. La fuerte dosis de autorreferencialidad que exhibe la pieza hacen del teatro y la tragedia un tema fundamental en ella. Como caber suponer, los personajes del mito ya no son lo que eran: Electra no está más sola, la acompaña Pilade, su amiga y confidente, aunque sigue esperando a su hermano Orestes, desterrado por gay, quien finalmente regresará, en moto, acompañado de su ayo, un perdido cocainómano. Los cambios podrían seguir enumerándose. Sin embargo, y a pesar de todas estas variaciones, Sófocles continúa presente, sosteniendo -como un cañamazo que no ha podido ser alterado- el entramado teatral. Electra shock, aceptada por el público, trascendió la ocasión para la cual había sido pensada y permaneció con intermitencia en la cartelera porteña durante los años 2005 y 2006. La presente comunicación pretende echar luz sobre su curiosa factura -en el plano lingüístico y narrativo- y reflexionar sobre sus posibles sentidos.