IDIHCS   22126
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES EN HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES
Unidad Ejecutora - UE
artículos
Título:
"“Todo por los chicos” o las disputas en torno a los sentidos de la política. Planes de empleo, nociones legitimadoras y proyecto colectivo en un espacio de sociabilidad local"
Autor/es:
D' AMICO, MARÍA VICTORIA
Revista:
Cuestiones de Sociología
Editorial:
Prometeo
Referencias:
Lugar: La Plata; Año: 2010 p. 55 - 55
ISSN:
1668-1584
Resumen:
Cuando en 2002 la política de planes de empleo se masificó, la asistencia social pasó de tener un papel residual a constituir parte explícita de las políticas de Estado. Este proceso promovió que diversos actores pugnaran por los modos de distribución y gestión de los recursos “planes”, así como por legitimar su lugar en la trama de vínculos que este modo de intervención estatal comporta. El presente trabajo tiene por objetivo comprender las formas de politicidad y las subjetividades colectivas que se constituyen en aquellos espacios de sociabilidad que experimentaron y sostienen aún experiencias de organización comunitaria en las que los sectores populares se vinculan con el Estado a través de la gestión de políticas sociales, aún cuando no se configuraron en emergentes de protesta social. ¿Cómo estas experiencias han incorporado la política social en la vida local? ¿De qué manera piensan, viven, sienten y actúan la “política” aquellas personas que, siendo integrantes de una organización, no necesariamente disputan mediante acciones colectivas de protesta en el espacio público? Entendiendo con Merklen que la politicidad engloba al “conjunto de sus prácticas, su socialización y su cultura políticas” (2005: 24), desentrañar las relaciones que suceden cotidianamente dentro de las organizaciones y el modo en que se constituyen allí sentidos y dinámicas, nos permite comprender las lógicas y prácticas políticas de aquellos grupos que se encuentran atravesados por lógicas de intervención estatal, a partir de la gestión de planes de empleo. Con ello, contribuimos a profundizar el conocimiento acerca de cómo más allá de la temporalidad de la protesta social, las personas inmersas en experiencias de organización locales conjugan criterios individuales y colectivos para construir soluciones a las situaciones problemáticas que se les presentan en el marco de dichas relaciones, configurando así subjetividades colectivas y proyectos que, aún con sentidos polisémicos y en permanente disputa, se articulan en experiencias comunes. Pensar el proceso de constitución de sujetos nos lleva a su vez a dar cuenta de los diversos condicionamientos que atraviesan las realidades colectivas; asimismo, en la acción la subjetividad se comporta como ejes direccionales potenciales de lo social, articulando las diversas instancias temporales desde el presente. Por último, nos orienta a indagarlos como condensadores de historicidad, entendida ésta en un doble alcance: como fruto del pasado y como presente que contiene las posibilidades del futuro (Zemelman-Valencia 1990: 90). La preocupación por el sujeto y su génesis modifica nuestra relación con la historia, que deja de ser simple antecedente para devenir parte de nuestra experiencia del presente, donde se encuentran las posibilidades de desenvolvimiento hacia un futuro por construir (Zemelman, 2005). Ahora bien, para comprender nuestra preocupación, recordemos que durante los noventa se acentuó el carácter neoliberal de la dominación hegemónica. Si el modo de intervención del Estado se vio modificado de manera estructural en múltiples dimensiones, aquí nos detendremos en una particularidad: la asistencia social pasó de ser residual a formar parte explícita de las políticas de Estado (Cortés, Groisman y Hosowski 2003: 3). Con ello, se profundizó la implementación de políticas focalizadas, cuyo punto de inflexión estuvo dado por la masificación de los planes de empleo posterior al estallido social de diciembre de 2001, estrategia política que permitió garantizar la gobernabilidad en un contexto de cuestionamiento político expresado en la consigna “que se vayan todos” . No obstante su novedad en cuanto al alcance cuantitativo del beneficio, el plan sostuvo las limitaciones de la política anterior: asistencialismo, focalización y precarización (Rossi-Pautassi-Campo, 2003; Guimenez-Zibecchi 2005). Si como afirmamos hasta aquí el orden neoliberal estableció formas específicas de dominación en las que la gestión de planes asumió un papel relevante, nos interesa indagar qué hacen los sectores populares que gestionan y administran planes de empleo en sus experiencias cotidianas, para comprender los modos en que constituyen subjetividades subalternas y cómo configuran en su cotidianeidad al Estado y con ello actualizan sentidos sobre el orden social en las tramas más densas que organizan sus prácticas. Este trabajo relata una experiencia de organización local situada en un rincón del Gran La Plata, una copa de leche situada en Villa Arroyo que analizamos en tanto que espacio de interacción que aglomera diferentes formas de presencia estatal, conflictos en torno a la definición de las necesidades locales y la posibilidad de imbricar criterios individuales de participación en el marco de un proyecto colectivo que estabiliza prácticas y relaciones. Para ello, realizaremos el siguiente recorrido. En primer lugar, reconstruimos críticamente los trabajos que abordaron la problemática de las organizaciones sociales y su vinculación con los planes, sus alcances y limitaciones. En segundo lugar, introducimos de lleno el caso analizado. A lo largo de su presentación pretendemos, por un lado, explicitar el enfoque metodológico elegido para el estudio y extraer algunos corolarios de las potencialidades que ofrece un abordaje centrado en la cotidianeidad. Por otro, desentrañar una serie de particularidades que permiten establecer puentes entre el caso abordado y las preocupaciones teóricas que dieron origen al trabajo. Así, presentamos las tensiones respecto a los sentidos de la contraprestación que aparecen y circulan en estos espacios de sociabilidad local; las diferentes maneras en que se vive, siente y organiza la política en lo que hemos denominado la “forma social copa” y los vínculos que se establecen con otros actores barriales y extra-barriales; por último, las justificaciones a partir de las cuales las personas significan su participación en la organización, y la manera en que éstas tornan posible la convergencia de intereses múltiples y el sostenimiento de un proyecto colectivo. Finalmente, exponemos unas breves reflexiones.