INVESTIGADORES
JACINTO Claudia Gabriela
capítulos de libros
Título:
Ante la polarización de oportunidades laborales de los jóvenes en América Latina. Un análisis de algunas propuestas recientes en la formación para el trabajo.
Autor/es:
CLAUDIA JACINTO
Libro:
¿Educar para qué trabajo? Discutiendo rumbos en América Latina.
Editorial:
redEtis(IIPE-IDES), MTCyT, MTEySS, La Crujía
Referencias:
Lugar: Buenos Aires; Año: 2004; p. 187 - 200
Resumen:
El artículo examina la heterogénea situación de los jóvenes en el mercado de trabajo de la región, y programas recientes para favorecer la inserción en el trabajo de los jóvenes de menores niveles educativos. El deterioro de las condiciones socioeconómicas y laborales se traduce en una polarización en la cual conviven un sector informal mayoritario, en el que suelen trabajar los grupos más desfavorecidos, y sectores industriales y de servicios integrados al mercado global.  Dentro de este panorama la juventud ocupa un lugar especialmente crítico. Sobre la base de datos empíricos provenientes de encuestas de hogares, se muestra que la mayor inclusión en el sistema educativo se da en el marco de la persistencia de la deserción y el deterioro de la calidad educativa; el desempleo, el subempleo y la precarización del empleo juvenil han venido creciendo; muchos jóvenes se ven compelidos a migrar en búsqueda de mayores oportunidades laborales. Sin embargo, esta polarización no afecta del mismo modo a los jóvenes de todos los sectores sociales y niveles educativos, ni por igual a todos los países y contextos. Ante este panorama,  se analizan algunos de los programas dirigidos a promover la formación profesional y la inserción laboral de jóvenes de bajos niveles educativos, algunos de ellos ofreciendo cursos de capacitación laboral flexible y orientada al mercado de trabajo formal a través de la inclusión de pasantías en empresas; y otros tipos de programas desarrollados por ministerios de Desarrollo Social e implementados por ONG’s, fundaciones, iglesias, centros públicos de capacitación, gobiernos locales, etc; orientados hacia el sector informal y a la implementacion de emprendimientos productivos y/o trabajo por cuenta propia. El artículo realiza un analisis comparado de estudios y evaluaciones sobre estos programas para responder al interrogante acerca de su impacto. Las pocas evaluaciones no alcanzan a mostrar más que resultados poco contundentes y heterogéneos según los programas y los países, respecto a la inserción laboral posterior.             Se trata en general de programas puntuales que muestran debilidades variadas: superposición de cursos cortos y puntuales que no compensan las débiles competencias básicas de los jóvenes, o planteos formativos de larga duración que tienen alta deserción; poca coordinación entre sí, poniendo en evidencia la falta de redes interinstitucionales e intersectoriales locales y nacionales vinculadas a la formación y la inserción laboral.  Muchos cursos se siguen diseñando desde la oferta sin actualizar contenidos ni brindar oportunidades de complementar la formación con prácticas laborales y no ofrecen servicios de orientación sociolaboral. A pesar de estas limitaciones, las investigaciones muestran que algunos programas han logrado mejorar, moderadamente la inserción laboral de los jóvenes capacitados, permitiéndoles el acceso a un empleo formal con mayor probabilidad que si no hubieran pasado por el programa, al menos en el corto plazo.  También revelan la satisfacción de los propios jóvenes con estas instancias de formación, en las que  a veces adquieren saberes que les proveen de un medio de vida valorado. Además, para ellos, los cursos suelen constituirse en posibilidades relevantes de participación social, donde adquieren competencias diversas y aumentan su autoestima. La experiencia subjetiva entonces es en muchos casos valorada, pero la evaluación comparada muestra la necesidad de enfoques mucho más integrales de educación y formación en el marco de circuitos formativos, inclusivos, e interrelacionados. Es evidente que el Estado tiene un rol clave en el diseño estratégico de políticas, en el establecimiento de las regulaciones y mecanismos de articulación, y en el financiamiento para conformar sistemas de educación, formación e inserción laboral que signifiquen más oportunidades para los jóvenes, en el marco de un desarrollo económico más equitativo.