IANIGLA   20881
INSTITUTO ARGENTINO DE NIVOLOGIA, GLACIOLOGIA Y CIENCIAS AMBIENTALES
Unidad Ejecutora - UE
congresos y reuniones científicas
Título:
Grandes deslizamientos en el Río Villavil (Dpto de Andalgalá, Catamarca)
Autor/es:
MOREIRAS S.M., BANCHIG A.L.
Lugar:
Buenos Aires, Argentina
Reunión:
Simposio; Reunión Argentina de Sedimentología (XIIRAS); 2008
Institución organizadora:
Asociación Argentina de Sedimentología
Resumen:
Mediante estudios geomorfológicos desarrollados en la quebrada del río Villavil (27º 30´ LS - 66º 10´ LO) en el departamento de Andalgalá (provincia de Catamarca) se identificó la ocurrencia de una gran avalancha de rocas denominada Zapallar cuyo depósito cubre un área aproximada de 5.87 km2.       Esta avalancha de rocas se originó en el extremo sur de la Sierra de Aconquija, en la ladera occidental del estrecho valle del río Villavil, donde afloran granodioritas alteradas expuestas a una fuerte pendiente.       El material movilizado pendiente abajo alcanzó un volumen estimado de 1.6x109 m3 y produjo el endicamiento del tramo medio del valle, donde se generó un paleo-lago con una cota máxima de 2.160 m.s.n.m. No se conoce el mecanismo de ruptura de este lago, pero si existen evidencias de que el río Villavil erosionó este depósito dejando el pie de la avalancha desconectado en la margen oriental del valle. Este material caótico y relíctico fue removilizado nuevamente hacia la margen opuesta obstruyendo por segunda vez el cauce del río Villavil. La correlación por altimetría de las secuencias lacustres de material fino areno-limoso confirma la existencia de los dos paleo-lagos.       Si bien, la edad de los colapsos identificados en el río Villavil, ni los mecanismos disparadores, han sido determinados aún, los resultados obtenidos en este estudio avanzan en el conocimiento de la inestabilidad de laderas de este valle en donde se ha instalado el mineraloducto de la mina Bajo la Alumbrera.       Advierte, además, sobre la potencial amenaza de eventos comúnmente clasificados como relícticos o inactivos para comunidades cercanas. Es evidente que el reconocimiento de estos eventos resulta insuficiente al momento de intentar reducir el impacto de la inestabilidad de las laderas en las comunidades andinas o infraestructuras vulnerables. Para tal fin son necesarios indudablemente estudios geológicos de detalle.
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