IANIGLA   20881
INSTITUTO ARGENTINO DE NIVOLOGIA, GLACIOLOGIA Y CIENCIAS AMBIENTALES
Unidad Ejecutora - UE
artículos
Título:
Cambio climático y recursos hídricos El caso de las tierras secas del oeste argentino
Autor/es:
RICARDO VILLALBA; SALOMON, M.; BONINSEGNA, J.A.; CARA, L.; MASIOKAS, M.; POZZOLI, J.
Revista:
Ciencia Hoy
Editorial:
ASOCIACIÓN CIVIL CIENCIA HOY
Referencias:
Lugar: Buenos Aires; Año: 2016 vol. 25 p. 49 - 49
ISSN:
1666-5171
Resumen:
Por centro-oeste argentino aludimos al extenso territorio seco perteneciente a las provincias de San Juan y Mendoza que se extiende al pie de los Andes. En dichas provincias, más del 95% de la población se concentra en tierras irrigadas que ocupan respectivamente el 2,8% y el 3,4% de la extensión de ellas, y en esas tierras, también, se genera gran parte del producto bruto regional. Lo pequeño del área bajo riego con relación a los territorios provinciales refleja la escasez de agua, el recurso natural que regula el crecimiento socioeconómico de la región.El agua de riego proviene de ríos y arroyos que se originan en la cordillera. Las enormes montañas de los Andes centrales, entre los 30° y los 37° de latitud sur, alcanzan alturas que superan los 5000m y desempeñan un papel hidrológico fundamental. Las masas de aire húmedo provenientes del Pacífico descargan su humedad en los sectores altos de la montaña, mayormente durante el invierno y en forma de nieve, la cual comienza a derretirse en primavera hasta alcanzar un máximo durante los meses más cálidos del verano.Las fluctuaciones de la cantidad de nieve que se acumula cada año explican alrededor del 90% de las variaciones de caudal de los principales ríos de la región de un año a otro, o variación interanual. Por otra parte, las bajas temperaturas y las mayores precipitaciones en la alta montaña favorecen la formación de glaciares y otros cuerpos de hielo, que cumplen una importante función reguladora del agua que desciende hacia la llanura: en los años de poca nieve, al quedar los glaciares más expuestos a la fuerte radiación del sol de verano y comienzos del otoño, aportan una contribución adicional deagua a los ríos. Los Andes centrales se caracterizan por una marcada variabilidad climática, que incluye las fluctuaciones de precipitación más extremas de América del Sur.LOs registros desde comienzos de la década de 1950 muestran que la nieve acumulada en ese tramo de la cordillera puede oscilar de un año a otro entre 5% y 250% en torno de su valor medio. De 2010 a 2014 la acumulación de nieve en la alta cordillera estuvo por debajo de la media, lo que afectó el normal desenvolvimiento de la actividad agrícola y la generación de hidroelectricidad.En los últimos tiempos, el enorme desafío de manejar en forma eficiente y sustentable los recursos hídricos enel oeste argentino se ha hecho más difícil por los cambios ambientales relacionados con el calentamiento global. Así, se ha documentado una marcada retracción de los glaciares andinos, proceso exacerbado por la ocurrencia de períodos prolongados con bajas precipitaciones. En este contexto, los gobiernos provinciales y las entidades científicas procuran establecer medidas que reduzcan las consecuencias desfavorables del cambio climático.
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