IANIGLA   20881
INSTITUTO ARGENTINO DE NIVOLOGIA, GLACIOLOGIA Y CIENCIAS AMBIENTALES
Unidad Ejecutora - UE
artículos
Título:
Estrategias de mitigación y control de aluviones e inundaciones en el centro oeste argentino. Caso: Gran Mendoza
Autor/es:
ALBERTO I J VICH Y MARIELA LÓPEZ RODRÍGUEZ
Revista:
Experimentia
Editorial:
Inca Editorial
Referencias:
Lugar: Mendoza; Año: 2013 vol. III p. 7 - 7
ISSN:
1853-905x
Resumen:
Situaciones históricas y geopolíticas, han llevado a que muchos poblados y las zonas cultivadas del oeste y centro de la República Argentina se encuentren en regiones afectadas directa e indirectamente por crecientes e inundaciones. Las cuencas ubicadas al oeste del Gran Mendoza, constituyen el Area Aluvional y en ellas, se generan crecientes que afectan al área urbana, desde su fundación. Debido a sus características intrínsecas (relieve abrupto, estructura geológica compleja y escasa cobertura vegetal) e intensas lluvias, se produce una alta tasa de escorrentía que eventualmente inundan las zonas aledañas a los cauces y áreas urbanizadas. Por otra parte, el Gran Mendoza avanza sin control sobre el Area Aluvional, lo que provoca una fuerte presión sobre ambientes de gran de fragilidad ecológica. Hoy, el borde oeste del Gran Mendoza se transforma paulatinamente en un sitio tapizado por el asfalto y edificaciones, que pone en riesgo a la ciudad emplazada aguas abajo.   Para mitigar los efectos negativos del uso y ocupación del territorio pedemontano, se han formulado un conjunto de medidas de carácter estructural y no estructural, para el manejo de las áreas naturales y planteado un modelo de organización urbana, con nuevas propuestas urbanísticas y arquitectónicas.   Las medidas se orientan a la preservación, restauración y rehabilitación de los ecosistemas pedemontanos y a buscar la conservación de la diversidad biológica y funcional del piedemonte. Se trata de acciones de corrección de torrentes, control de erosión, forestación, manejo del hábitat, diseño de estrategias para el control de actividades extractivas (áridos, vegetación, fauna, etc.) y educación. El nuevo modelo urbano, debe tener en cuenta la preservación del carácter natural del sitio y garantizar un correcto manejo de los excedentes hídricos, a partir de acciones en el origen de la formación del escurrimiento, detención o retención en el sistema de drenaje, aumento de la capacidad del drenaje minimizando los impactos de aguas abajo y creación de áreas de reserva para amortiguamiento del escurrimiento.   La garantía de éxito de las distintas acciones requiere que la población aprenda a convivir con la amenaza (creciente-inundación), que exista equidad en las medidas a ejecutar, que se propicie la participación activa y real de los actores de las zonas urbanas en cuestión y entender que se trata de un problema interdisciplinario e intersectorial.