INVESTIGADORES
BRAUER Oscar Daniel
congresos y reuniones científicas
Título:
La Narración histórica y la pregunta por la identidad colectiva
Autor/es:
DANEL BRAUER
Lugar:
Buenos Aires
Reunión:
Congreso; IV Congreso Internacional de Filosofía de la Historia; 2017
Institución organizadora:
Universidad de Buenos Aires
Resumen:
La relación entre historia e identidad colectiva es un tema complejo que presenta múltiples aspectos que deben aún ser dilucidados.Tanto la palabra historia como la noción de identidad necesitan ser previamente aclaradas dada su multivocidad.Es sabido que la palabra historia se refiere en idiomas como el español, francés o portugués tanto a una secuencia de acontecimientos del pasado como a su puesta en narración. Pero, ¿de qué acontecimientos se trata? Creo que es necesario distinguir un sentido primario con el que entendemos el objeto de los relatos históricos que suele darse por sobreentendido, de un uso más amplio del término. La historia siempre viene acompañada de un genitivo: ?la historia de?. El sentido primario a que me refiero tiene que ver con su objeto, en la modernidad ante todo el Estado-Nación, o en todo caso un ente colectivo que puede ser ?la ciudad-Estado?, la ?civilización?, etc., pero ¿es la historia del arte o de la matemática en el siglo XVIII, o de la religión por ej. menos historia que la de Francia o la de la Argentina?Lo cierto es que desde su instauración definitiva como un campo del saber secular en el ámbito académico en el siglo XVIII-XIX la historia como disciplina, así como la creación de archivos nacionales y su participación en la escuela como materia obligatoria, no sólo tenía por objetivo describir los avatares de las formación y transformación de los Estados Nacionales sino también participar de la misión de configurar los prototipos de ciudadanía y por lo tanto de las modelos de identificación con un país que se considera ?propio? (junto con la bandera y el himno). De esta manera el discurso histórico no puede separarse de un marco normativo en el que se inscribe y contribuye por otra parte a establecer.Difícilmente un historiador actual considere que su campo de estudios contiene una función de legitimación del poder político o del establecimiento de las cartas de acreditación de la formación de las naciones, esto ha pasado a manos de la historia ?vulgar? o en todo caso ?escolar?. La historia se asume más bien como una disciplina autónoma y crítica frente a los mitos de origen y los intentos de manipulación ideológica del pasado por parte de la política. La escritura histórica se ha vuelto ahora más que nunca precisamente peligrosa para el poder y sus mecanismos de legitimación, en la medida en que cuestiona los relatos genealógicos así como las omisiones de las ?historias oficiales?.Con todo, como veremos, esta dimensión normativo-identitaria no puede separarse del todo, tanto de las expectativas del lector como del narrador mismo de un texto histórico particularmente en lo que se refiere a la historia reciente.

