INVESTIGADORES
GIORGI Adonis David Nazareno
congresos y reuniones científicas
Título:
¿Puede restaurarse un río sin trabajo?
Autor/es:
GIORGI, A.
Lugar:
La Plata
Reunión:
Congreso; VI Congreso Argentino de Limnología; 2014
Institución organizadora:
Instituto de Limnología de la Plata (ILPLA)
Resumen:
La pregunta del título intenta conducir la reflexión acerca de la restauración de ríos y arroyos a aspectos que suelen considerase como contrapuestos. Uno de ellos es la resiliencia del sistema o su capacidad para volver a estados anteriores. Los ríos como cualquier otro sistema tienen como una de sus propiedades emergentes de ese nivel de organización una capacidad de retorno a condiciones previas. Este aspecto depende sólo del sistema. El otro aspecto se refiere a la actividadrealizada por el ser humano para incrementar la velocidad de retorno de un río a condiciones previas. Esta actividad puede modificar las condiciones del río (ej, dragar, incrementar la sinuosidad, crear áreas de refugio) o también modificar las condiciones del entorno (ej. evitar la entrada de contaminantes, mantener sin perturbaciones el área de ribera). Modificar las condiciones del río es una intervención activa en la restauración, mientras que cambiar las condiciones del entornopara que se asemejen a las naturales corresponde a una intervención pasiva. En esta presentación se analizan como ejemplo dos casos de una recuperación de un cuerpo de agua con intervención pasiva sobre dos arroyos de la zona de Luján. Esta intervención consistió en eliminar el impacto negativo sobre los arroyos y permitir que los mismos realicen su ´trabajo´, esto es autodepuración y reconstrucción de la morfología y caudal original. El primero es el arroyo Las Flores (cuenca Río Luján) que recibió la descarga de una industria láctea. Ante el alerta por parte de vecinos se identificó a la industria situada en las nacientes del arroyo y se solicitó junto con los vecinos que modificaran la liberación de los efluentes. La empresa lo hizo y en un lapso de tres meses el cuerpo de agua recuperó las características fisicoquímicas originales. El segundo es el arroyo Nutrias (cuenca Río Reconquista) que presentaba una modificación importante por acción del ganado. Esto se modificó en un tramo de 500 metros por iniciativa de uno de los propietarios de campos por donde pasa el arroyo realizando una zona de exclusión de 10 metros a cada lado del arroyo. La eliminación del impacto produjo recuperación de la cobertura del área ribereña en un lapso de seis meses. Posteriormente, una serie de remansos desconectados lograron continuidad y se modificaron características morfológicas e hidrológicas del arroyo así como la estructura de vegetación acuática del lugar. Mientras tanto, las comunidades de peces han ido incrementando su diversidad durante tres años consecutivos. Las clausuras en general, son vistas como medio derecuperación pasiva y debe considerarse el primer paso en el proceso de restauración. En arroyos con un solo tipo de impacto esta única medida puede ser suficiente como se intenta mostrar con los ejemplos pero, si luego de su implementación el cuerpo de agua no recupera las características de lo que consideramos ?natural?, debe implementarse un proceso de recuperación activa. Nunca debería empezarse por éste. Por otro lado, el mantenimiento de un proceso de recuperación pasiva debiera considerarse como parte de la planificación en áreas que pretenden conservarse o recuperarse para evitar reversiones a estados de degradación.