INENCO   05446
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES EN ENERGIA NO CONVENCIONAL
Unidad Ejecutora - UE
congresos y reuniones científicas
Título:
EL USO DE NIVELES PIROCLASTICOS COMO GUIAS DE CORRELLACION CRONOESTRATIGRAFICAS PARA EL TERCIARIO SUPERIOR. NOROESTE DE ARGENTINA
Autor/es:
RICARDO PEREYRA; BECCHIO, R.; HERNANDEZ. R; JOSÉ GERMÁN VIRAMONTE; SCHULTZ, A; MASAFUNI, S
Lugar:
Neuquen
Reunión:
Congreso; XVIII Congreso Geológico Argentino; 2011
Resumen:
En el extremo sur de la cuenca que se extiende al oeste de la sierra de Aconquija, provincia de Catamarca, aflora una espesa columna volcano-sedimentaria de edad miocena, que incluye rocas volcánicas coherentes y piroclásticas primarias de distinta composición y origen, así como niveles volcaniclásticos retrabajados. Este conjunto de rocas, con edades entre ~12 y 6 Ma, ha sido asignado al Complejo Volcánico Farallón Negro (CVFN) (ej. Sasso 1997) o a la Secuencia II de Bossi et al. (1993), diferenciándolo de unidades previas donde la participación volcánica es escasa (ver Galli et al. 2011). Las secuencias neógenas del Noroeste de Argentina poseen numerosas intercalaciones de niveles piroclásticos. Esta característica permitió desarrollar una técnica de identificación, discriminación y correlación de dichos niveles de acuerdo a la asociación de minerales pesados que cada uno posee. Los niveles de tobas representan la acumulación de piroclastos de caída en facies distales correspondientes al activo volcanismo calcoalcalino explosivo desarrollado en los Andes Centrales, durante el Terciario Medio- Superior. La gran dispersión areal ocurrida en corto tiempo y sobre diferentes ambientes, permite utilizar a estos depósitos como herramienta de correlación cronoestratigráfica. Los resultados obtenidos demuestran que la técnica es un complemento importante junto con otras técnicas de estudios (estratigráficos, paleomagnéticos, dataciones radiométricas, geofísica, etc), para la interpretación de estudios estratigráficos. En el presente trabajo se brindan los resultados obtenidos a partir de depósitos distales de ceniza volcánica. La columna estratigráfica de base involucrada en este estudio constituye el Terciario Subandino y está conformada por casi 7 km de depósitos de antepaís (principalmente continentales) (Hernandez et al, 2003) del Mioceno-Pleistoceno (15 Ma - 250 Ka).La metodología de trabajo propuesta consistió en la separación de minerales pesados (δ> 2.8) mediante técnicas densimétricas y magnéticas, el estudio cuali y cuantitativo de las fases mineralógicas presentes Para cada nivel piroclástico se estableció la asociación mineralógica característica. Se utilizaron como herramientas de discriminación: la presencia de una fase mineral única como granate, titanita, monacita, la ausencia de alguna fase en una determinada asociación como también la relación porcentual estimada para cada componente. Para el caso testigo estudiado se identificaron las siguientes fases minerales: piroxenos (orto/clinopiroxeno), hornblenda, titanita, monacita, granate, apatita, zircón, turmalina, magnetita, ilmenita y hematita. Sobre siete perfiles estratigráficos estudiados en la región de Sierras Subandinas se discriminaron Diez (10) niveles piroclásticos denominados: Tobas Granatífera; Titaníferas con Hornblenda y Piroxeno; Titaníferas con Hornblenda; Titaníferas; Monacífera; Piroxénica y Tobas Apatítica; Ilmenitica, con Zircón y Apatita. Andesítica Bipiroxénica; y Andesítica sin Piroxeno. Con el fin de ajustar la correlación de columnas estratigráficas y paleomagnéticas (Hernández et al, 2003) se realizaron 18 dataciones Ar/Ar en biotita de niveles piroclásticos. De esta forma se logró mejorar la confiabilidad de la correlación de los niveles de tobas y definir precisas líneas tiempo para el ambiente de Sierras Subandinas.De esta forma, los resultados alcanzados en este trabajo pueden ser extrapolados a otras secuencias equivalente temporalmente y tomar como guía a la columna crono-litoestratigráfica de Sierras Subandinas para una porción del Terciario Superior. A modo de aplicación se puede utilizar las secuencias sedimentarias de los Grupos Payogastilla en el Valle Calchaquí y Orán en el extremo sur del Valle de Lerma. Ambas secuencias tienen un nivel piroclástico distal caracterizado por la presencia de orto y clinopiroxeno, que es correlacionable con la base del segmento estratigráfico aquí estudiado y definido como Toba Andesítica Bipiroxénica, datado en 11.8±0.59 Ma. La edad del nivel correspondiente en la Formación Angastaco estaría corroborada por su ubicación 150 mts por encima del nivel conocido como Corte El Cañón datado en 13.4±0.4 Ma por Grier & Dalmeyer (1990). Por otro lado el afloramiento portador de la asociación Bipiroxénica en el valle de Lerma, en las cercanías del rio La Viña, corresponde a un nivel de la Formación Anta limitado temporalmente en su sección inferior, por otros niveles tobaceos titaníferos datados en 14.4 ±0.7 Ma (Galli, C.I., 1995) (Fig.1). En las secuencias terciarias, las tobas titaníferas son las más frecuentes inclusive en niveles del Terciario Inferior y los aquí estudiados. Los depósitos de Tobas con esta mineralogía tienen un pico de frecuencia a partir de los últimos 6 Ma. , el cual es posible de reconocer en todas las áreas con presencia del terciario superior en el Noroeste Argentino (Grupos: Payogastilla, Santa María, Pastos Grandes, Oran, etc ). La utilización de un nivel único de tobas titaníferas como herramienta de localización estratigráfica no es viable por tal motivo. Se requeriría de otros elementos de juicio como dataciones radiométricas o un conjunto de tobas características del grupo estudiado. En la Formación San Felipe del Grupo Payogastilla, 200 m por encima del límite entre esta y la Formación Palo Pintado aflora una serie de niveles tobaceos predominantemente titaniferos. El nivel basal fue datado (Ar/Ar sobre biotitas ) en 5.468 ± 0.065 (edad de plateau, este trabajo), que coincide notablemente con dataciones realizadas sobre niveles equivalentes de Sierras Subandinas (Fig. 1). Una datación U-Pb sobre zircones (Coutand et al,. 2006), de un nivel piroclástico en San Felipe, dispuesto inmediatamente por encima (AI-29, Fig.1), tiene una edad mas joven de 5.27±0.28 Ma. Según este trabajo, la caracterización de niveles piroclásticos, constituye una herramienta valida a utilizar en combinación con otras metodologías para ajustar la cronoestratigrafía asociada a cuencas terciarias en este sector de los Andes Centrales. Por otro lado también permite trasladar datos desde áreas con existencia de una rica base de datos, como son las cuencas petroleras, hacia otras secuencias menos estudiadas
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