CIDCA   05380
CENTRO DE INVESTIGACION Y DESARROLLO EN CRIOTECNOLOGIA DE ALIMENTOS
Unidad Ejecutora - UE
congresos y reuniones científicas
Título:
Ácido Clorogénico en pulpa de berenjena violeta proveniente de plantas con distinta edad
Autor/es:
CONCELLON, ANALIA; DARRE, MAGALI; LEMOINE, ML; VALERGA, L.; ZARO, MJ
Lugar:
Capital Federal
Reunión:
Workshop; Polifenoles en Frutas y Hortalizas; 2017
Institución organizadora:
FANUS
Resumen:
La berenjena es considerada como una de las hortalizas con mayor poder antioxidante (Cao y col., 1996), siendo los compuestos fenólicos los principales constituyentes, estos son sustancias con alta capacidad antioxidante, tienen su origen en el mundo vegetal y presentan efectos beneficiosos para la salud, por dichos motivos es que el consumo de los mismos es de suma importancia, dentro de ellos podemos mencionar al ácido clorogénico (ACG) como el principal compuesto fenólico hallado en la pulpa (Cao y col., 1996; Stommel y Whitaker, 2003; Hanson y col., 2006, Frary y col., 2007). El ACG, es un éster de los ácidos cafeico y quínico, es uno de los más abundantes en la naturaleza y constituye el principal compuesto fenólico soluble en berenjena resultando el mayor contribuyente a la alta actividad antioxidante de este fruto. Las berenjenas se cosechan de acuerdo al tamaño, cuando han alcanzado un 80% de su tamaño final, pero pueden ser consumidas a lo largo de todos sus estados de crecimiento. Actualmente se encuentra una nueva tendencia hacia el consumo de berenjenas pequeñas o ?baby?, generando un producto de valor agregado. Se sabe que el estado de desarrollo a cosecha puede afectar la calidad, y que frutos en estado baby cosechados en condiciones favorables de cultivo, presentan un mayor contenido de antioxidantes (Zaro y col., 2014). En la zona que rodea a La Plata, las berenjenas se plantan a partir de julio-agosto y la producción culmina a fines del otoño (mayo-junio) del próximo año, lo que se traduce en plantas con hasta 10 meses de edad. En algunos cultivos, postergan la plantación a diciembre-enero, por lo que la edad de la planta en plena producción disminuye notablemente, pudiendo afectar las características del fruto que se cosecha. En general, se percibe que los frutos de plantas con menor edad o más nuevas son diferentes a los de plantas con mayor edad o más viejas. Si bien esto es algo que se transmite de generación en generación no hay estudios que demuestren qué aspectos o parámetros del fruto se podrían ver afectados. A su vez las condiciones climáticas, como la magnitud y tiempo de exposición a determinada temperatura e intensidad de la radiación solar al momento de la cosecha, pueden presentar una gran influencia sobre la composición química del fruto. Por lo que es de interés determinar el efecto de la edad de la planta sobre el contenido de ACG de frutos cosechados en iguales condiciones ambientales, para así independizarnos de la temperatura e intensidad lumínica. Por ello el objetivo del presente trabajo fue estudiar, bajo una misma estación de cosecha, el contenido de ACG en frutos de tres estadios de crecimiento diferentes según su tamaño: baby (E1), comercial (E2) y avanzado (E3); y provenientes de dos edades de plantas: Planta Nueva (PN, 3 meses) y Planta Vieja (PV, 8 meses).

