Nota - 22/11/2017
13/11/2017 - PROGRAMA VOCAR

Arte y ciencia, la combinación que llevó el CONICET a la Noche de los Museos

Dos propuestas fueron organizadas por el Programa VocAr, una en el C3 y otra en el MACN.

La clásica noche porteña dedicada a los museos, al arte y a la cultura contó una vez más con la participación del CONICET. Desde el Programa VocAr se organizaron dos acciones específicas: un espectáculo de láser en el Centro Cultural de la Ciencia (C3) y una obra de teatro científico en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN).

En Palermo, la programación del C3 incluyó un espectáculo de grafiti láser a cargo de investigadores del Centro de Investigaciones Ópticas, CIOP (CONICET-CIC-UNLP), dirigidos por el Dr. Gabriel Bilmes. Al compás de la música tecno y de las palmas del público, el haz de un rayo láser dibujó un ramo de flores, una cara picaresca, plantas exóticas, entre otras brillantes formas. Al C3 concurrieron más de 6.000 personas.

“Estos dibujos efímeros son posibles porque un láser es una fuente de luz con propiedades especiales: es direccional, por lo que puede viajar muy lejos sin abrirse, y monocromático, generalmente rojo o verde”, explicó el Dr. Gustavo Torchia (CONICET-UNLP). La técnica de graffiti láser utiliza un puntero láser, una cámara de video tipo webcam, una computadora y un proyector.

Ubicado en el corazón de la ciudad, el MACN recibió 10.000 visitantes esa noche. En este escenario, se presentó la charla “Sexo de las Neuronas”, a cargo de Franco Mir, y “El placer de ser hormiga, una historia de amor, placer y consumo de sustancias”, la obra teatral para adolescentes y adultos del grupo Tacurú Teatro.

¿De qué trata? Derrumbe en el hormiguero. Las hormigas Bernarda, Federica y Gregorio quedan encerradas en el laboratorio. Entre túneles y circuitos elaboran un plan para conquistar a los humanos: estudiar el cerebro de los enamorados. Mientras buscan la salida del hormiguero, estos insectos se verán enredados en historias de amor, poder y sustancias. Con este argumento, la obra resulta una escusa para explicar en qué consiste el circuito de recompensas, qué pasa en el cerebro de los enamorados, y cómo se comportan los neurotransmisores y las hormonas cuando se encuentran en niveles altos.

Al cierre de la obra, Mir expresó: “Somos Tacurú Teatro, un grupo de científicos, actores y comunicadores que tenemos como principal objetivo sacar la ciencia de los laboratorios y llevarla a lugares donde normalmente no está. Porque creemos que la ciencia forma parte de la cultura de los pueblos y es necesario que ésta sea accesible y comprendida por todos nosotros”.