14/12/2016 | CIENCIAS BIOLÓGICAS Y DE LA SALUD
Una asociación científica exitosa
La Sociedad Max Planck llegó a la Argentina hace 5 años y creó el primer instituto Partner de la Sociedad Max Planck en América Latina. ¿Cuál es el secreto de esta relación duradera?
Peter Gruss, Eduardo Arzt y Herbert Jäckle. Foto: CONICET Fotografía.

En octubre del 2011, la Sociedad Max Planck junto al CONICET inauguraron el Instituto de Investigación en Biomedicina de Buenos Aires (IBioBA-MPSP), el primer instituto partner sudamericano. En 2014 se realizó la primera evaluación bienal y en el 2016 la segunda. Un Consejo Asesor Científico de la Sociedad Max Planck (MPS por su sigla en inglés) conformada por renombrados científicos evaluó las actividades del IBioBA, sus líneas de investigación y personal para realizar un informe para la MPS sobre el rendimiento del instituto. Una semana más tarde, el encuentro Fronteras en Biociencia 2 se llevó a cabo en Buenos Aires, con la participación de 25 directores de los institutos Max Planck.

Herbert Jäckle, Director del Instituto Max Planck de Química Biofísica; Peter Gruss, ex Presidente de la Sociedad Max Planck; y Eduardo Arzt, investigador superior del CONICET y Director del IBioBA, cuentan los logros del Instituto y los objetivos a futuro.
“Estamos muy contentos de ser huéspedes de nuestros colegas acá y por el excelente encuentro que tuvimos con colegas argentinos y muchísimos estudiantes de todo el país. Luego de estos primeros años nos encontramos entusiasmados por el desarrollo del Instituto y el potencial para el futuro con el excelente equipo que armamos”, comenta Arzt.

 

¿Cuáles son los avances o diferencias que notó en el desempeño del IBioBA?

Herbert Jäckle: Es muy simple: el desarrollo es extraordinario. Esto se evidencia mejor por el hecho de que en primer lugar asistieron 25 directores del Max Planck a la conferencia en Buenos Aires, y no suelen ir a un lugar donde la ciencia es aburrida. La ciencia que se desarrolla acá está ampliamente respaldada por el CONICET y el Ministerio de Ciencia ha hecho todo lo posible para que crezca. Si uno viene acá, se siente como en casa, como en el Max Planck.

 

Desde una perspectiva más general, ¿qué es lo que más lo sorprendió de la ciencia que se desarrolla acá?

HJ: Necesitamos considerar dos puntos por separado: uno es que la ciencia que se hace acá la realiza Eduardo como director, y más importante aún, jóvenes científicos, y el otro es la selección de investigadores jóvenes. Por lo que me comentaron mis colegas, hubo un progreso espectacular: “Las nuevas contrataciones son fantásticas y continúan siéndolo”. Si los expertos opinan así, ¿por qué yo pensaría diferente?

 

¿Qué opina sobre el futuro y los próximos objetivos? Es un instituto relativamente nuevo con científicos jóvenes, ¿cuáles son las metas a futuro?

HJ: Es muy simple. Este lugar tiene la filosofía del Max Planck, es decir ciencia básica y excelentes personas. Por lo tanto el futuro será ciencia fundamental y excelentes personas. Por consiguiente, las metas como las de una empresa no existen porque cuando se hace un descubrimiento podría solicitar una patente que podría ser el fruto de 20 años de trabajo, pero para establecer objetivos, es necesario saber exactamente lo que descubriste y eso no se sabe. La ciencia básica es sorpresa y excelencia.

 

¿Cuál es su opinión con respecto a la colaboración entre grupos de investigación del IBioBA y la MPS en Alemania?

HJ: Considero que tenemos un gran programa entre el CONICET y el Max Planck, y ambos contribuimos para contratar excelentes investigadores jóvenes y brindarles apoyo financiero. Esto es algo que funciona extremadamente bien. ¿Cuál sería el resultado de eso? Excelentes científicos.

 

Recientemente hubo un anuncio sobre becas Bunge y Born-Max Planck para estadías doctorales en Alemania. ¿Cuál es el objetivo?

HJ: El objetivo es simple. La Fundación Bunge y Born tambien creen en la excelencia y quieren respaldar jóvenes investigadores para que desarrollen su experiencia en el extranjero y trabajen en laboratorios donde ellos puedan básicamente trabajar parte de sus tesis. Por lo tanto podrían ir por seis meses a un instituto de la MPS en Alemania y trabajar con lo que se acuerde con los jefes, por así decirlo, para poder trabajar con las nuevas tecnologías o realizar experimentos porque el Max Planck tiene equipamiento de avanzada. Y además es muy competitivo, por eso solo ellos envían sus mejores científicos. Nosotros, la MPS, no llevamos nada a cabo si no es beneficioso para todos. Por lo tanto, estos jóvenes aprenden sobre el Max Planck, vienen a los laboratorios y no se van a los Estados Unidos porque la mayoría teme que tiene que aprender alemán. Saber alemán está bien, pero no es lo que se necesita para la ciencia, mientras que si se va a los Estado Unidos o a Inglaterra también se puede aprender el lenguaje de la ciencia. Si las personas tienen esta experiencia, ellos se dan cuenta que nuestros laboratorios son totalmente internacionales, y el idioma que se habla en el laboratorio es inglés y se puede sobrevivir en la sociedad sin hablar alemán. Y esta es nuestra mejor publicidad, y le agradecemos mucho a Bunge y Born por esto y lo consideramos como un beneficio para los jóvenes y para la sociedad.

 

Desde la inauguración en el 2011 hasta la reciente conferencia, ¿Cuáles son las diferencias que usted nota en el IBioBA?

Peter Gruss: Cuando llegué del hotel al edificio no sabía dónde estaba porque recuerdo una estructura completamente diferente. Obviamente esto sucede cuando hay mucha perspectiva y dinero del gobierno para una sede dedicada a producir ciencia de excelencia. Y esto es algo que creo que no debe ser subestimado y es la necesidad de excelencia en ciencia. Por eso creo que tiene la organización básica y los ingredientes para ser internacionalmente competitivo. Habiendo dicho esto, lo que uno necesitaría preguntar: es eso suficiente? Su gobierno gasta aproximadamente un total de 0.7% del PBI y la industria es probablemente insignificante. Entonces creo que hay elementos que deben estimularse: la innovación del ecosistema, como decimos, tiene que funcionar en todos los niveles. Nosotros empezamos con la base, que es lo correcto, pero más allá de la base, ustedes necesitan más elementos, y tal vez yo sugeriría observar profundamente las interacciones que pueden hacerse entre lo que sucede aquí y lo que se requiere para llegar al impulso económico, porque hay una batería de elementos que necesitan para traducir el know-how en productos. Al final, uno tiene que servir a las personas, y uno lo hace mejor si aborda los problemas de la sociedad.