21/11/2016 | FRONTERAS EN BIOCIENCIAS 2
“Ser científico es siempre un desafío”
Erwin Neher, ganador del Premio Nobel en Medicina o Fisiología 1991, dio una charla en el marco del encuentro que reunió a científicos y especialistas de todo el mundo en el Polo Científico Tecnológico.
Erwin Neher, Premio Nobel en Medicina o Fisiología 1991. Foto: CONICET Fotografía
Arzt, Neher y Barrantes. Foto: CONICET Fotografía.

Las neuronas, como todas las células, tienen una membrana que las recubre y esas membranas, a su vez, tienen poros y canales que permiten el intercambio de nutrientes y moléculas entre los medios intra e intercelulares. Pero, además, esos canales y poros intervienen en otros procesos, como por ejemplo la transmisión del impulso nervioso.

En 1991 Erwin Neher y Bert Sakmann recibieron en conjunto el Premio Nobel en Medicina o Fisiología 1991 “por sus descubrimientos sobre la función de los canales iónicos en las células”. Neher, Director y Miembro Científico en el Instituto Max Planck de Biofisicoquímica de Göttingen (desde 1983), estuvo presente en el Simposio Internacional Fronteras en Biociencias 2, organizado en conjunto por el Instituto de Investigación en Biomedicina de Buenos Aires (IBioBA, CONICET-MPSP) y la Sociedad Max Planck (MPS) de Alemania.

En un encuentro realizado en el Centro Cultural de la Ciencia (C3) Neher dialogó junto con Eduardo Arzt, investigador superior del CONICET y director del IBioBA, y a Francisco Barrantes, investigador superior (r) del CONICET y director del Laboratorio de Neurobiología Molecular del Instituto de Investigaciones Biomédicas (BIOMED, CONICET-UCA), sobre los desafíos que enfrentan los jóvenes investigadores y la cooperación científica entre los dos países. Barrantes compartió junto con Neher y Sakmann hasta 1983 la dirección del Grupo de Biofísica de Membranas en el Instituto de Biofísicoquímica de Göttingen.

“Ser científico siempre fue un desafío”, dijo, y agregó: “Recuerdo que en los ’80 y ‘90 las personas que entraban a mi laboratorio estaban realmente preocupadas sobre si conseguirían un puesto de profesores. Hoy en día hay un poco más de presión pero también hay más oportunidades en biociencias, en la industria y en otras áreas. Lo que hoy es diferente es el foco extremo [que hay] para publicar y en el número. Cuando yo era un estudiante también queríamos publicar en los grandes journals, esto era muy satisfactorio pero no tenía este tipo de etiqueta absoluta de éxito”.

En ese sentido comentó que, a pesar de la competencia, “el científico es muy privilegiado, porque [cuando sos investigador] podés hacer lo que quieras, seguir tus intereses e ideas y eso es un privilegio en esta sociedad porque no todo el mundo puede hacerlo”. Y aclaró que si bien estas actividades cuentan con el apoyo de la sociedad, a cambio hay una necesidad de competir por el apoyo financiero y justificar las inversiones.

A lo largo de la charla le aconsejó a los investigadores jóvenes, que recién están entrando al sistema académico, que se concentren en la investigación más que en el entorno que rodea a los trabajos.

“Traten de encontrar algo nuevo porque creo que la base para ser exitoso en la competencia es hacer buena investigación. Y para eso hay que identificar el tipo de problema que realmente te interesa”, afirmó.

Finalmente, junto a Barrantes y Arzt se refirió a las relaciones y cooperación científica entre Argentina y Alemania. “Las relaciones entre investigadores de ambos países se han desarrollado a lo largo del tiempo y creo que es importante mantener el contexto en marcha y colaborar más en el avance de metas comunes”, finalizó.

Por Ana Belluscio.