19/06/2017 | SUBSIDIOS FUNDACIÓN BUNGE Y BORN
Seis de los siete ganadores son investigadores del CONICET
Desde hace 7 años la Fundación Bunge y Born otorga subsidios para investigar contra la enfermedad de Chagas.
Cecilia Pérez Brandán, investigadora del CONICET. Foto: gentileza investigadora.

La doctora Cecilia Pérez Brandán, investigadora del CONICET en el Instituto de Patología Experimental (IPE, CONICET-UNSA), encabeza uno de los equipos beneficiarios del subsidio. “Siento una alegría enorme, no es la primera vez que me presento en esta convocatoria”, comenta la bióloga.

Su proyecto de investigación tiene como objetivo principal modificar genéticamente vesículas de membrana externa bacteriana y evaluar la utilidad de las mismas como una posible plataforma tecnológica para el desarrollo de vacunas contra el Trypanosoma cruzi, agente responsable de la enfermedad.

Brandán empezó a estudiar la enfermedad de Chagas en 2001. “Fue cuando comencé a realizar mi tesis de grado junto al doctor Miguel Ángel Basombrío en el IPE situado en la Universidad Nacional de Salta”. Luego de recibirse de bióloga continuó con estudios de doctorado y posdoctorado, todos relacionados con la misma temática.

Durante los próximos dos años, estos investigadores contarán con el apoyo de la Fundación Bunge y Born para continuar aportando a la generación de nuevos conocimientos sobre la enfermedad de Chagas que propicien su prevención, diagnóstico y tratamiento.

Entre los siete proyectos ganadores de esta edición hay seis encabezados por investigadores del CONICET, tres de los cuales se desempeñan en el ámbito del Centro Científico Tecnológico CCT CONICET La Plata: María Elena Marson, becaria posdoctoral en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP); y María de los Milagros Cámara y León Bouvier, ambos investigadores del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas – Instituto Tecnológico Chascomús (IIB – INTECH, CONICET – UNSAM). Los otros equipos están dirigidos por Diego Arias, del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL, CONICET – UNL); y Alejandro Benatar, del Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular “Dr. Héctor N. Torres” (INGEBI, CONICET).