06/12/2016 | NOTICIAS INSTITUCIONALES
Inició el Primer Simposio Nacional de Ciencia y Justicia en el C3
A lo largo de dos jornadas, se resaltará el potencial impacto de las ciencias en el mejoramiento de la calidad de vida de las personas a través de un servicio de justicia de excelencia.
Autoridades durante la apertura del Simposio de Ciencia y Justicia. Fotos: CONICET Fotografía.
Autoridades durante la apertura del Simposio de Ciencia y Justicia. Fotos: CONICET Fotografía.
Autoridades durante la apertura del Simposio de Ciencia y Justicia. Fotos: CONICET Fotografía.

En el auditorio del Centro Cultural de la Ciencia (C3), se realizó la apertura del Primer Simposio Nacional de Ciencia y Justicia, coordinado por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Dicho evento es una iniciativa del Programa Nacional Ciencia y Justicia que tiene como fin fortalecer los lazos entre la comunidad científica y los poderes judiciales de todo el país para acercar las ciencias de aplicación forense a la sociedad.

El inicio del encuentro contó con la presencia del ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, doctor Lino Barañao; el presidente del CONICET, doctor Alejandro Ceccatto; la doctora Cristina Caamaño Iglesias Paiz, fiscal a cargo de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), del Ministerio Público Fiscal de la Nación; y la doctora Julieta Di Corleto, Defensora Pública Adjunta a cargo de la Secretaría de Capacitación y Jurisprudencia, en representación de la doctora Stella Maris Martínez, Defensora General de la Nación.

Por su parte, el doctor Ceccatto remarcó que este simposio no es la primera actividad que se lleva a cabo desde el Programa, ya que “ha habido siete meses de trabajo forense en las ciudades de Buenos Aires, Diamante, Mar del Plata, La Plata, Puerto Madryn, Santa Fe y Tucumán; tres encuentros regionales patagónicos en Puerto Madryn, Bariloche y Ushuaia; y distintas firmas de convenios marco con la Procuración General de la Nación, la Defensoría General de la Nación y los superiores tribunales de justicia de varias provincias”.

Además, el titular del Consejo indicó que “lo que procuramos con este Programa es contribuir a que el conocimiento científico-tecnológico que hay dentro del CONICET llegue como un auxiliar para una mejor aplicación de justicia, para una ponderación más objetiva de las evidencias, para un tratamiento más adecuado de todas las pruebas que se recogen en cualquier evento judicial, auxiliando desde un punto vista puramente técnico a las personas encargadas de llevar adelante el servicio de justicia en el país”.

En este sentido, el doctor Barañao señaló que “la ciencia puede hoy colaborar efectivamente en mejorar la administración de justicia, a través de las nuevas tecnologías”. Y agregó que el país necesita “investigadores comprometidos con acciones concretas que sirvan al ciudadano, que este sepa que gracias a un investigador no se condenó un inocente o se encontró al culpable. El reclamo de justicia es una necesidad básica, tenemos que demostrar que la ciencia sirve para eso, queremos que haya científicos trabajando en el sistema de justicia y mejorándolo”.

Estuvieron presentes durante el Simposio, jueces, fiscales y defensores oficiales, miembros del Directorio y Gerentes del CONICET, autoridades de los Ministerios de Seguridad, de Justicia y de Derechos Humanos, y de la Cartera de Ciencia, y representantes de las Fuerzas de Seguridad.

A lo largo de dos jornadas, especialistas, científicos, tecnólogos y juristas argentinos y extranjeros expondrán y compartirán sus experiencias, resaltando la importancia de los saberes no jurídicos para la solución de casos judiciales.

Los paneles programados son: “Articulación justicia-ciencia-seguridad”, “Esfuerzos conjuntos ante una demanda social”, y “La ciencia en el proceso judicial”, “Bases de datos y laboratorios”, “Garantías de calidad en laboratorios forenses” y “El aporte desde las universidades”.

Programa Nacional Ciencia y Justicia

Establece vínculos operativos entre el CONICET y los Poderes Judiciales de todo el país, los Ministerios Públicos Fiscales y de la Defensa y los distintos operadores del Derecho. El CONICET, desde hace años, ofrece sus capacidades de investigación, capacitación y equipamiento en función a las necesidades específicas de los jueces y/o fiscales.

Los ejes del programa están definidos en cinco componentes: fortalecimiento de los laboratorios forenses, de los vínculos entre la justicia a nivel provincial y nacional y con organizaciones internacionales vinculadas al sector; mejora de los servicios forenses, informes y capacitación que presta CONICET; y generación de estímulos para la aplicación de la actividad científica en el campo forense.