21/06/2018 | PROGRAMA NACIONAL CIENCIA Y JUSTICIA
En el 31 aniversario del BNDG, se reflexionó sobre la importancia de articular la ciencia con la Justicia
La Jornada contó con numerosos científicos que expusieron sobre su trabajo en el área forense.
En panel de apertura de las Jornadas. Fotos: CONICET Fotografía.
En panel de apertura de las Jornadas. Fotos: CONICET Fotografía.
En panel de apertura de las Jornadas. Fotos: CONICET Fotografía.
En panel de apertura de las Jornadas. Fotos: CONICET Fotografía.

En el Centro Cultural de la Ciencia (C3), se conmemoraron los 31 años del Banco Nacional de Datos Genéticos a través de una jornada de capacitación y discusión titulada “La articulación entre Ciencia y Justicia para pensar los Derechos Humanos”. La misma constó de mesas temáticas que tuvieron como objetivo reflexionar sobre la importancia de la articulación de ambos mundos en la búsqueda de la verdad sobre los crímenes de lesa humanidad perpetrados durante la dictadura.

La apertura del encuentro contó con la presencia del Vicepresidente de Asuntos Tecnológicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) Miguel Laborde, la Directora General Técnica del BNDG, Dra. Mariana Herrera, el secretario de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, Santiago Cantón, y la presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.

Mariana Herrera fue la que abrió la Jornada. “Esta es la segunda jornada de Ciencia y Justicia en la cual el BNDG articula con el CONICET –comenzó-. Hace 31 años que el Banco fue creado por ley. El Banco fue un caso de éxito de un Estado que se comprometió para resolver los crímenes perpetrados por el propio Estado. Los científicos, desde que se creó el Banco en 1987, han avanzado muchísimo: las ciencias forenses han ocupado un rol fundamental en la resolución de los procesos judiciales en los juicios de lesa humanidad”.

Y continuó: “La resolución de casos a través de pericias forenses han sido parte de un desarrollo que nació en nuestro país. Hoy no solo las ciencias duras son importantes asistiendo a la Justicia, sino las Ciencias Sociales y Humanísticas, las Ciencias de la Comunicación, que permiten hacer el análisis políticos y sociológicos de lo que sucedió en la dictadura y poner el foco en patrones que se siguen repitiendo”, mencionó. En este sentido, señaló que en un panel de la jornada se propuso la reflexión sobre la violencia de género, “cuyos patrones actuales se muestran en los feminicidios que tienen mucho que ver con prácticas de ensañamiento hacia la mujer que comenzaron en la dictadura. Poner en perspectiva el pasado –remarcó- permite no repetirlas en el futuro”.

Luego, fue el turno de Santiago Cantón, que inició su discurso expresando que “en pocos casos uno puede decir que lo importante no son los años cronológicos sino lo hecho en estos 31 años del Banco para las víctimas de las violaciones a los Derechos Humanos. El Banco ha sido un pilar fundamental para restablecer la dignidad de los argentinos, perdida durante la dictadura”. Y continuó: “No hace falta aclarar la importancia de la ciencia en los Derechos Humanos. El mundo jurídico generalmente es muy conservador frente al mundo científico, nunca fue demasiado productiva la relación”.

Asimismo, Cantón subrayó el trabajo hecho por Abuelas en la búsqueda de los nietos y de la identidad, gracias al BNDG, que fue utilizado en muchos países en el mundo –en Balcanes, en Filipinas- trascendiendo las fronteras de Argentina. Y nombró el caso de los 43 estudiantes desaparecidos en México: “Fue gracias a un grupo de científicos y médicos que allí se pudo determinar, en parte, que la verdad que se estaba tratando de imponer por parte del Estado no era cierta”.

También dijo, sobre la lucha contra la violencia de género, que “desde que llegué a la provincia, es una de las batallas. No hay información estadística precisa que permita un análisis cualitativo para dirigir las políticas públicas. Y en Derechos Humanos, sin estadísticas, no se puede orientar la política pública. Ese es un vacío enorme del Estado argentino”. Cantón explicó que “el intercambio entre ciencia y derecho es fundamental para avanzar en materia de Derechos Humanos” y advirtió que “teóricamente, yo soy partidario a que se trabaje en Derechos Humanos en todo el Estado, no solo en coordinando desde una Secretaría o un Ministerio. En Ciencia, en Educación, se hace mucho más en política de Derechos Humanos: la transversalidad es fundamental para avanzar en este sentido”.

Luego fue el turno de Estela de Carlotto, que felicitó la iniciativa de sociabilizar la ciencia para el avance de los Derechos Humanos en compañía de la Justicia e hizo un racconto histórico sobre la lucha de la Asociación que preside y la idea de crear un Banco de estas características. “Esto es una lucha permanente que hemos tenido las Abuelas desde que nos tocó cambiar la vida por otra. Mi presencia acá representa una historia colectiva, de todas las dictaduras de Latinoamérica”.

“Las Abuelas -prosiguió- se nuclearon en 1977 intentando buscar respuestas a dónde estaban nuestros hijos y nietos, siempre con la esperanza del regreso a casa de ambos, y nada de esto pasó. Recorrimos lugares de muerte y de vida, viajamos a buscar pruebas y nos vinculamos con científicos hasta que llegó la democracia y nos pusimos a trabajar hasta que nació esta idea de instalar un espacio científico de esta calidad”. El BNDG, recordó de Carlotto, se instaló en el Hospital Durand, “ahí nació esto, que es un ejemplo en el mundo. Hoy estamos orgullosas de cómo el BNDG es famoso por la seriedad y el respeto con el que trabaja. Encontramos ya 127 nietos pero faltan 300”.

A su turno, Miguel Laborde trajo a colación el convenio firmado entre el CONICET y el BNDG para situar el conocimiento científico al servicio de la sociedad. “Este convenio es una manera de reparar tardíamente la falta de compromiso de los científicos cuando las Abuelas tocaron nuestra puerta para buscar respuestas, y ante la negativa, tuvieron que recurrir al exterior”.

En el acto de inauguración también estuvieron presentes Dora Barrancos, miembro del Directorio del CONICET por Ciencias Sociales y Humanidades, y Sonia Torres, referente de Abuelas de la filial Córdoba.

 

Desarrollo y clausura

La Jornada incluyó paneles en los que se discutió el rol del Estado al servicio de la búsqueda de jóvenes, contando, además de con la Dra. Mariana Herrera (BNDG), con Manuel Gonçalves Granada (CONADI), la Dra. Alicia Stolkiner (CONADI) y el Dr. Pablo Parenti (Unidad Fiscal). También se discutió cómo la ciencia es perito en causas de lesa humanidad y el rol de la Justicia, a través de la Dra. María de Carmen Roqueta (Poder Judicial), la Dra. Julieta Rostica (CONICET-UBA) y el Dr. Guillermo Pregliasco (CONICET-CNEA). Por último, se repasó la perspectiva de género y los sentidos del pasado a la luz del presente, a través de la Dra. Dora Barrancos (Miembro del Directorio del CONICET), la Dra. Débora D´Antonio (CONICET-UBA) y la Dra. Laura Pautassi (CONICET-UBA).

El acto de cierre de la Jornada estuvo a cargo del gerente de Asuntos Legales y responsable técnico del Programa Ciencia y Justicia del CONICET, Dr. Alan Temiño, del Lic. Agustín Campero, secretario de Articulación Científico Tecnológica del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, y de la Dra. Mariana Herrera. “Mi sensación es que el aporte de la ciencia es valiosísimo, han pasado más de 40 años y hay muchas respuestas para dar desde la Justicia y desde la ciencia también”, manifestó Herrera.

“Gracias al Banco por volver a elegirnos para conmemorar su aniversario como el año pasado”, manifestó Temiño. Además, mencionó que en agosto el Programa Nacional Ciencia y Justicia cumple tres años de existencia, y que en la articulación del Programa con el Banco se sintetiza gran parte del aporte del saber científico con la búsqueda de la verdad.

Por último, el Lic. Campero destacó que el Banco es un gran orgullo para el país, por su importancia histórica y como ejemplo para el mundo. “Una de nuestras prioridades en el Ministerio de Ciencia es contribuir en el asesoramiento a políticas públicas: este Banco es un ejemplo de la trascendencia de este trabajo articulado”. Asimismo, destacó las articulaciones en materia de género entre la ciencia y la política, en cuanto a la media sanción de la Ley de legalización del aborto. “El género también está relacionado con la memoria y con la Justicia, y es un camino que también tenemos que profundizar a futuro”, concluyó.