11/10/2017 | NOTICIAS INSTITUCIONALES
El presidente del CONICET participó de la apertura de un congreso de computación
Fue en la Facultad de Informática de la Universidad Nacional de La Plata, donde estuvo acompañado por su par de esa casa de estudios, Raúl Perdomo.
23º Congreso Argentino de Ciencias de la Computación. Fotos: CCT CONICET La Plata.
23º Congreso Argentino de Ciencias de la Computación. Fotos: CCT CONICET La Plata.

Organizado por la Red de Universidades Nacionales con carreras de Informática (RedUNCI) se desarrolla en la Facultad de Informática de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) el 23º Congreso Argentino de Ciencias de la Computación (CACIC), que reúne a investigadores, docentes, estudiantes y profesionales vinculados a la disciplina.

El acto inaugural fue encabezado por el presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) Alejandro Ceccatto, junto a su par de la UNLP Raúl Perdomo, y contó con la participación de la coordinadora de la RedUNCI Patricia Pesado; la coordinadora de la 12ª LACLO (Latin-American Conference on Learning Technologies) -que se desarrolla en simultáneo al CACIC- Alicia Díaz; el presidente de la Cámara de la Industria Argentina de Software (CESSI) Aníbal Carmona y el decano de Informática Armando de Giusti.

Durante su alocución, el doctor Ceccatto recordó su participación en anteriores ediciones del evento, y celebró la “diversificación que ha alcanzado” y la presencia de numerosos jóvenes. “La informática es una disciplina que viene peleando con sumo esfuerzo desde los ’90 para la lograr la constitución de un ambiente académico que sea capaz de sobrevivir a la tentación del profesionalismo y la necesidad de recursos humanos del sector empresarial, que capta estudiantes incluso antes de finalizar sus carreras. Esto no deja de ser positivo, porque indica que hay trabajo para los profesionales que se dedican al rubro, pero impide que se formen en un medio universitario muy robusto y con docentes de mucha trayectoria”, expresó.

Ceccatto resaltó que “el CONICET no es una isla en ese aspecto. Por un lado, nos cuesta generar instituciones en el área de la informática –de hecho, el primer Centro dedicado a esta disciplina se creó recién en 2007, cuando ya teníamos más de 200 instituciones de las otras ciencias–, y, por otro, porque incluso nuestros propios grupos de desarrolladores internos, que han sido responsables de la generación de los aplicativos del organismo como el Sistema Integral de Gestión y Evaluación (SIGEVA) que hoy ya es usado por 35 universidades, se ha ido diezmando a raíz de la competencia que suponen los sueldos del sector privado”.

En el mismo sentido, subrayó que ese grupo de expertos perdió a 23 profesionales en el último año y medio, “lo que significa un total de 120 años de experiencia en el desarrollo de aplicativos, algo de muy difícil recuperación. Por eso es reconfortante ver tanta gente joven acercándose al CACIC, poniendo entusiasmo y esfuerzo en hacer cosas académicas en el ámbito de las ciencias de la computación”.

Por su parte, Perdomo remarcó como positiva la “vinculación natural que está representada en este congreso” con la participación de instituciones académicas, científicas y del sector privado. “Claro que existen tensiones entre el trabajo en las empresas y el ámbito universitario. Pero hay que canalizarlas porque ambos espacios son realmente importantes”, destacó, y agregó: “La producción informática es una riqueza sin chimenea, y debemos ir hacia un espacio común donde se den las discusiones que hagan al entendimiento de las necesidades de todas las partes. La nueva concepción es trabajar en conjunto y no pensar en términos individuales”.

En otro pasaje, el titular de la UNLP trazó un recorrido histórico sobre la situación de las ciencias de la computación en los últimos 40 años y comentó que “en La Plata, la informática se gestó gracias al trabajo de los ingenieros electrónicos y los físicos. Hoy los más jóvenes sí ya son informáticos, y la disciplina se volvió sólida, importante, y todos la necesitamos cada día y en todo momento”.

El acto de apertura culminó con dos reconocimientos: el premio a la trayectoria otorgado a Guillermo Simari, docente e investigador de la Universidad Nacional del Sur, y el Doctor Honoris Causa de la UNLP al catedrático español Emilio Luque Fadón, de la Universidad Autónoma de Barcelona. Cabe destacar que el CACIC se realiza desde 1995 con el objetivo de presentar y discutir trabajos novedosos en el área evaluados por expertos del país y el exterior.

CCT CONICET La Plata