02-08-06
| La Nueva Provincia – Bahía Blanca | La Ciudad
JEAN-MICHEL COUSTEAU EN BAHIA BLANCA
"Habrá más guerras
por el agua que por el petróleo"
El hijo del famoso explorador francés Jacques Cousteau dijo que
si no se toman medidas globales urgentes, el mundo se encamina hacia
su bancarrota ambiental.
El científico y ambientalista Jean-Michel Cousteau dijo ayer
que el mundo sufrirá más guerras por el agua dulce que
por el petróleo, poniendo de manifiesto la crisis que evidencia
dicho recurso.
Durante una breve visita realizada a la ciudad, invitado por Dow y PBBPolisur,
el hijo del reconocido explorador francés Jacques Cousteau señaló
que, de no tomarse medidas globales urgentes, el planeta se encamina
hacia su bancarrota ambiental.
"Vamos hacia el desastre. La comunidad científica acepta
hoy en día que el 90 por ciento de todos los peces marinos, de
tamaño grande, ha desaparecido. La buena noticia es que aún
queda un 10 por ciento.
"Si tuviésemos dos dedos de frente --agregó--, podríamos
administrar ese 10 por ciento restante para restaurar, de manera sustentable,
lo que era normal".
Cuando se le preguntó, en rueda de prensa, si hay una política
responsable en el mundo respecto de las reservas de agua dulce, Cousteau
puntualizó que "ahora estamos dándonos cuenta que
el agua dulce es un recurso crítico, que hemos abusado de él
y seguimos haciéndolo en muchísimas partes del mundo.
Mucho más que guerras por el petróleo, vamos a tener guerras
por el agua", indicó.
Sobre este punto, dijo que ya hay situaciones que están siendo
manejadas por la vía de las armas o por medio de abogados.
"Por ejemplo, el grupo étnico más grande del planeta
es el de los kurdos, que viven en las montañas desde donde el
agua baja a distintos países como Irán, Irak o Turquía.
Esos países no le quieren dar la independencia al pueblo kurdo
porque controlan el agua.
"En el continente africano --continuó--, hay 5.000 chicos
menores de 5 años que mueren todos los días porque no
tienen acceso al agua potable o toman agua contaminada que los enferma
y mata. Son 15 aviones 747 cargados de niños que se estrellan
cada día y no estamos haciendo absolutamente nada. Esto es escandaloso
y podría resolverse del día a la noche".
En tal sentido, dijo que hace ya varios años un niño canadiense
visitó una escuela africana donde no había agua ni baños.
"Este chico, llamado Ryan, que por entonces tenía 7 años
y ahora tiene 15, durante estos últimos ocho años todo
lo que hizo fue recolectar dinero para instalar bombas manuales para
poder llevar el agua a las escuelas y ahora está proveyendo a
350 mil niños", sostuvo.
Luego dijo que el adolescente ha creado su propia entidad sin fines
de lucro, denominada Fundación de Pozos de Agua Ryan.
"Esto es lo que una persona sola puede lograr. Es increíble
que nuestros gobiernos no puedan organizarse de manera similar",
acotó.
Principales factores
Al enumerar los factores más importantes en la destrucción
del medio ambiente, Cousteau no dudó en ubicar en primer lugar
a las actividades humanas, identificando tres aspectos principales.
El primero es, en su opinión, seguir utilizando a los océanos
como tachos de basura, tanto por parte de habitantes de zonas costeras
como por parte de quienes viven en el interior, ya que ríos y
arroyos transportan los desechos al mar.
El segundo aspecto reside en la destrucción del hábitat
costero, precisamente las zonas que actúan como lugar de maternidad
y guardería de gran parte de las especies.
Por último, aludió a la pesca industrial sin control,
la que cosecha riquezas mucho más rápido de lo que la
naturaleza puede reponer.
"Yo trabajo en el sur de Francia, en mi propio patio trasero que
es el mar Mediterráneo, que hoy está siendo destruido
y está muerto, aunque hay tareas de saneamiento que marcan algunas
señales de recuperación gracias a gente como mi padre,
que alertó a los gobiernos en los últimos 30 años",
puntualizó.
De todas formas, dijo que existen buenas noticias para comunicarle a
la población.
"A diferencia de lo que ocurría en las décadas del
60 y del 70, ahora existe diálogo entre las partes que están
preocupadas en esto sobre el corto y largo plazo, y la calidad de vida
para las especies. Este diálogo ya se ha establecido entre los
que toman decisiones en los gobiernos y las industrias", sostuvo.
Ascenso del mar
Sobre la degradación de los hielos antárticos y la consiguiente
disminución de la salinidad en las aguas oceánicas, dijo
que el calentamiento global genera consecuencias que afectan el clima.
"Ya hemos empezado a sufrir muchos efectos de este calentamiento
donde se producen calores o fríos intensos y también estamos
viendo en ciertas partes el aumento de los niveles de los océanos
que, de continuar con la tasa actual, vamos a ver muchas de las ciudades
costeras bajo el agua, hasta 10 o 20 metros, dependiendo de donde este
ubicado uno", enfatizó.
Dijo que ha viajado siete veces a las islas Malvinas, la última
este año, y que el capitán del barco afirmó que,
por primera vez, había visto icebergs a esa latitud.
"Incluso le pregunté a la gente de las islas y me dijeron
que jamás habían visto témpanos. Es decir que estamos
viendo aparecer todas las señales y no estamos haciendo lo suficiente
para detener estos efectos", comentó.
Tras ofrecer una conferencia de prensa en el Hotel Austral, Cousteau
se entrevistó en horas del mediodía con el intendente
interino Cristian Breitenstein y el titular del Concejo Deliberante,
Juan Pedro Tunessi.
Luego, a las 16.30, brindó una charla con entrada libre y gratuita
denominada "Protege al océano y te protegerás a ti
mismo", en el Teatro Municipal y, posteriormente, antes de dejar
la ciudad, participó de un cóctel en la Casa Coleman.
Como actividad previa a la visita, las empresas auspiciantes, con la
colaboración de Fundasur y el Conicet, organizaron una muestra
denominada "Las voces del mar", conformada por películas,
fotografías y talleres, que se extenderá hasta el 13 de
este mes, de 15.30 a 20, en Alem 53.
El ejemplo de las orcas
Para graficar el impacto que generan sobre los océanos los desechos
cloacales e industriales sin tratar, Cousteau hizo alusión al
envenenamiento por productos químicos que sufren las orcas.
"En ciertas partes del mundo han llegado a un punto tal en el que
la toxicidad dentro de sus propios sistemas es tan alta que la madre,
cuando tiene su primer bebé, lo sacrifica pasándole todas
las toxinas y el ballenato muere.
"Recién entonces, la madre está en plena salud y
puede dar a luz a un segundo ballenato saludable. Eso explica porqué
los machos, que no pueden eliminar las toxinas, mueren 15 o 20 años
más jóvenes que las hembras. Nosotros somos responsables
de que eso ocurra y esto es sólo un ejemplo", subrayó
Cousteau.