15-06-05
| Los Andes, Mendoza | Sociedad
Terminan en Mendoza el “laboratorio
de terremotos” más grande de Sudamérica
Si todo sale de acuerdo a lo previsto, en un mes Mendoza contará
con el centro de estudios sismo-resistentes más grande de Sudamérica.
Como su nombre lo indica, el Instituto de Mecánica Estructural
y Riesgo Sísmico (Imeris) permitirá realizar simulaciones
a escala pequeña y natural, para comprobar la capacidad de resistencia
de materiales que luego serán utilizados en viviendas y edificios
públicos.
El proyecto ha venido evolucionando desde 1997, cuando lo inició
un grupo de científicos de la Universidad Nacional de Cuyo, y
la construcción se encuentra en su tramo final. Carlos Llopiz,
director del Imeris, dijo a Los Andes que el edificio estaría
terminado “entre fines de julio y principios de agosto”.
A partir de esa fecha, el espacio -ubicado en la facultad de Ingeniería
de la UNCuyo, en el Parque- servirá como ámbito de intercambio
y perfeccionamiento tecnológico destinado a prevención
sísmica. Uno de los objetivos a cumplir a corto plazo es simular
movimientos telúricos para comprobar la resistencia de columnas,
vigas y muros.
Sismos a escala
Esos estudios se cumplirán en el laboratorio de ensayos sísmicos,
diseñado especialmente para soportar cargas energéticas
de distinta intensidad, propiciadas en forma artificial.
La estructura que soportará las simulaciones puede compararse
a una gran pared -de ocho metros de alto y 13 de ancho- que se une al
piso en forma de ‘L’.
Sobre el costado vertical de esa gran pieza, denominado muro reactivo,
se aplicarán fuerzas de diferente magnitud que ‘sacudirán’
el elemento o construcción receptor de la tensión. A su
vez, éste será sujetado a una losa (que permanecerá
en forma horizontal), que fijará sus cimientos.
Para eso la estructura de hormigón armado y pos tensado con cables
de acero cuenta con numerosos orificios o grillas de sujeción.
Así, en el laboratorio se efectuarán mediciones cuyos
tamaños irán desde la escala natural hasta maquetas tipo
miniatura. Según explicó Llopiz -quien trabajó
en esta iniciativa junto al investigador y profesor de ingeniería
estructural Francisco Crisafulli- esto permitirá efectuar varios
ensayos al mismo tiempo.
Además, el Imeris incluye la utilización de herramientas
de medición de última tecnología para ensayos piloto.
Entre los elementos destinados a medir, registrar y captar la respuesta
de materiales y estructuras ante posibles ‘sacudones’ se
encuentran un acelerógrafo, un equipo de adquisición de
datos y 12 acelerómetros.
Financiación
Ese instrumental fue adquirido por la facultad de Ingeniería
a través de un subsidio de 330 mil pesos, compartido con otras
universidades y otorgado por la Agencia Nacional de Promoción
Científica y Tecnológica durante el año pasado.
Por su parte, la UNCuyo invirtió un millón y medio de
pesos para construir el Imeris, que además incluye otro edificio
de mil metros cuadrados que sería edificado durante este año.
De acuerdo a Daniel Ambrosini, otro de los científicos impulsores
del proyecto antisísmico, en los próximos meses se espera
la llegada del resto de los elementos destinados a mediciones.
Para prevenir
La importancia de investigar y mejorar la calidad de las construcciones
no es menor. De acuerdo al último relevamiento que realizó
el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres, con
sede en San Juan) en 1991, en el Gran Mendoza el 33 por ciento de las
viviendas y edificios no cumplía con los códigos antisísmicos.
Si bien no existe un estudio actualizado de las condiciones de los edificios
locales, es posible advertir que junto con San Juan Mendoza es la provincia
con mayor riesgo de padecer temblores, dadas sus condiciones geológicas.
Por ello, la prevención es el objetivo fundamental por el que
abogan los investigadores de la UNCuyo.
Servicios a empresas y profesionales
Una vez que el Imeris funcione, las empresas constructoras podrán
utilizar sus instalaciones -pagando un monto a convenir- a fin de constatar
la calidad de los materiales destinados a obra pública. “Uno
de los objetivos del Imeris es que las empresas cuenten con medios necesarios
para estudiar analítica y experimentalmente los materiales”,
explicó Llopiz.
Pero contar con los recursos materiales es sólo una parte del
plan general. De acuerdo a lo expresado por Crisafulli, la apuesta también
se basa en el perfeccionamiento de alumnos y egresados que cursan carreras
de posgrado. Incluso está previsto el intercambio con universidades
dentro y fuera del país, así como locales, entre ellas
la UTN (Universidad Tecnológica Nacional).
A imagen de un centro californiano
La idea de construir un edificio destinado a simulaciones sísmicas
para controlar la calidad de los materiales y estructuras utilizados
en la construcción de edificios -como escuelas, viviendas y hospitales-
surgió de los investigadores y docentes de la UNCuyo Carlos Llopiz
y Francisco Crisafulli.
A partir de la experiencia que Llopiz logró en la Universidad
de San Diego, en California, EEUU, fue posible diseñar una estructura
similar a la existente en el laboratorio Charles Lee Powel. Si bien
el Imeris cuenta con dimensiones menores a su par del norte (3.000 metros
cuadrados) los propulsores de la iniciativa estiman que una vez concluido,
será el más adecuado y amplio en Sudamérica.
Las áreas en las que trabajarán científicos y estudiantes
serán geotecnia, ensayos de hormigón y materiales especiales.
También se cumplirán estudios de geología, sismología
y modelación y análisis de las estructuras. A su vez,
estas especialidades se desarrollarán sobre cinco niveles: planta
baja, subsuelo y tres pisos.
El subsuelo estará destinado a depositar materiales, a la vez
que servirá de acceso a la parte inferior del laboratorio. Por
su parte, en la planta baja funcionará el sistema de adquisición
de datos y se fabricarán los elementos a ensayar. Eso será
posible mediante el dictado de talleres. “Queremos que los alumnos
aprendan a fabricar hormigón y que experimenten ellos mismos
su resistencia”, explicó Llopiz.
En el primer piso, estará las aulas destinadas a cursos superiores
de la carrera de Ingeniería Civil. De este modo, los alumnos
estarán en contacto con el laboratorio para realizar allí
sus prácticas.
En el segundo piso se ubicarán los gabinetes destinados a alumnos
y profesores, mientras que en el tercero estarán abiertas las
oficinas en las que se desarrollarán las áreas mencionadas.
Además, el edificio del Parque cuenta con rampas para discapacitados,
buffet, sanitarios y una amplia vista a la montaña.
Las claves
El más grande. El Imeris tendrá el laboratorio de ensayos
de sismorresistencia más amplio de Sudamérica.
Dimensiones. En total, la estructura trabajará sobre 3.000 metros
cuadrados. Tendrá un subsuelo, planta baja y tres pisos.
Beneficios. Análisis de materiales y estructuras sismorresistentes
a escala natural, media y miniatura. Capacitación de profesionales
y alumnos de la carrera de Ingeniería.
Plazos. La culminación de las obras se espera para principios
de agosto. Sólo faltan detalles de pintura y embaldosado.
Presupuesto. La Universidad Nacional de Cuyo invirtió $ 1,5 millón
para su construcción.