24-02-05 | La Nación | Información
general
Es un pariente del célebre velocirraptor
Presentan un nuevo dinosaurio patagónico
Su
descubrimiento demuestra que estos reptiles carnívoros no sólo
poblaron el norte del planeta
Los restos fueron encontrados por investigadores argentinos
Poseía garras afiladas para desgarrar la piel y los músculos
Su descripción se publica hoy en Nature
El velocirraptor, aquel pequeño y veloz dinosaurio que cobró
fama por su "participación" en la película
"Jurassic Park", tuvo un pariente patagónico: el
Neuquenraptor argentinus. El hallazgo de sus restos fósiles
en la Sierra de Portezuelo, en Neuquén, constituye una evidencia
indiscutible de que el reinado de estos pequeños dinosaurios
carnívoros fue –geográfica y temporalmente–
mucho más extenso de lo que se pensaba hasta ahora.
"El descubrimiento del neuquenraptor nos permite afirmar que
estos dinosaurios que integraban una familia llamada deinonicosaurus
tuvieron una distribución mundial, y que su origen es mucho
más antiguo que lo que indica el registro fósil que
conocemos", dijo a LA NACION el paleontólogo argentino
Diego Pol, actualmente en la Universidad Estatal de Ohio, Estados
Unidos, coautor del estudio sobre neuquenraptor que publica hoy la
revista Nature.
Los restos fósiles de este grácil dinosaurio del tamaño
de un ñandú fueron hallados en 1996 por una expedición
liderada por Fernando Novas y Pablo Puerta. Pero finalmente ayer,
en una conferencia de prensa realizada en un hotel porteño,
Novas presentó la descripción de este extinto animal,
que obliga a repensar los parentescos entre dinosaurios de lo que
eran el norte y el sur del planeta hace 80 millones de años.
Norte y Sur
"Hasta ahora se pensaba que los deinonicosaurus (palabra que
significa dinosaurio de terribles garras) sólo vivieron en
Laurasia [supercontinente conformado por lo que es hoy América
del Norte, Europa y Asia], pero el neuquenraptor es la primera evidencia
que certifica la presencia de estos reptiles en Godwana [América
del Sur, Africa, India y Antártida]", explicó el
doctor Fernando Novas, investigador del Conicet, en el Museo de Ciencias
Naturales Bernardino Rivadavia.
Hasta ahora reinaba entre los paleontólogos la idea de que
con los pequeños dinosaurios carnívoros había
ocurrido lo mismo que con aquellos de más elevado porte que
se habían desarrollado en Laurasia y Godwana a partir de ancestros
diferentes. Así, el estadounidense Tyrannosaurus rex sólo
comparte con nuestro peso pesado patagónico, el Gigantosaurus
carolinii, el tamaño y el aspecto feroz, pero no el mismo linaje.
El neuquenraptor, según Novas, "demuestra que los pequeños
dinosaurios carnívoros tienen un origen común, que seguramente
se remonta al Jurásico, aun cuando todavía no hemos
encontrado restos de ancestros de deinonicosaurios tan antiguos".
"Este animal es el primero que muestra claras relaciones con
este grupo de dinosaurios que hasta ahora se creía que eran
exclusivos de Laurasia", completó Pol.
Pero el impacto del descubrimiento de neuquenraptor no termina allí,
sino que replantea el parentesco de otros dinosaurios argentinos descriptos
previamente y que habían sido atribuidos a otros linajes. Ahora,
dinosaurios como el unquillosaurus, descubierto en 1979, o el unenlagia,
descripto a mediados de los noventa, serían encasillados en
la familia de los deinonicosaurus.
Garras y dientes filosos
Todo lo que sabemos ahora del Neuquenraptor argentinus procede del
estudio de uno de sus pies, que es lo único que pudieron desenterrar
Novas y Puerta en 1996. "Tiene una morfología del pie
muy particular, que muestra una combinación de caracteres que
sólo están presentes en los miembros más primitivos
de los deinonicosaurus", señaló Pol.
A lo que se refiere este investigador es a unas garras similares a
las del velocirraptor, móviles, que hablan de las costumbres
carnívoras de este animal. "Seguramente el neuquenraptor
empleaba esta curiosa y particular forma de garra para capturar y
apresar a su víctima, al permitirle desgarrar la piel y los
músculos", explicó Novas.
Del resto del cuerpo del dinosaurio patagónico sólo
pueden hacerse inferencias a partir de su comparación anatómica
con el velocirraptor: "Estos son animales de brazos largos, con
tres dedos provistos de garras afiladas y puntiagudas, cuyas cabezas
alargadas estaban provistas de dientes puntiagudos y curvados".