17-10-04
| La Nación | Economía
Infraestructura
La
ciudad y su zona de influencia tienen un polo portuario que atrae inversiones
Desde
allí se despacha el 85% de las exportaciones de aceites
·
A fines de 2006, las industrias del Gran Rosario tendrán
capacidad para procesar casi 165.00 toneladas diarias de soja
·
Es más del doble del ritmo actual de industrialización
SANTA
FE.- El puerto de la ciudad de Rosario es el eje del conglomerado exportador
más importante del país, y ratificará su ascendencia
en los próximos dos años cuando se consoliden inversiones
por más de 470 millones de dólares en una región
que ya exporta el 85 por ciento del total de los aceites que se producen
en la Argentina.
El puerto rosarino es una central multipropósito, que en el último
año movió 2,9 millones de toneladas. A las cargas tradicionales
(granos, aceites y carnes) se sumaron las generales, como madera, autopartes,
carbón y contenedores.
El grupo hispano-argentino que encabeza Port de Tarragona se hizo cargo
de la estación el 30 de julio de 2002 (tiene la concesión
hasta 2032), luego de una traumática primera experiencia en manos
privadas, que se inició a principios de la década del
90, cuando se adjudicó su explotación al consorcio filipino
Internacional Container Terminal Service Inc (Ictsi), y finalizó
abruptamente al final de ella, por incumplimiento de contrato.
Actualmente está en marcha un ambicioso proyecto de reconversión,
que prevé la instalación de una estación para el
ferrocarril de pasajeros y el tendido de nuevas vías para optimizar
la circulación de cargas, además de la parquización
de una vasta zona lindera al acceso sur y la relocalización de
actividades productivas y de servicios. Quedarán habilitadas
25 hectáreas para fines exclusivamente operativos y logísticos.
También se definieron políticas concertadas con los demás
puertos de la franja que se extiende entre Puerto San Martín
y Villa Constitución, con el propósito de mejorar la operatoria
portuaria regional en el transporte fluvial por la hidrovía.
Los objetivos iniciales se fueron ampliando. El Ente Administrador del
Puerto de Rosario (Enapro) y el Conicet acordaron a fines del año
pasado conformar un polo biotecnológico en la ciudad, "con
el objetivo de promover el desarrollo de las economías regionales
y la generación de puestos de trabajo genuinos", porque
"el grueso de las exportaciones que salen de esta terminal necesitan
valor agregado", expresaron en ese momento. Se aclaró que
la idea no es armar un laboratorio en la estación fluvial, sino
reforzar el equipamiento y la infraestructura ya existentes.
Para mejorar la infraestructura de servicios, en abril de este año
se habilitaron instalaciones de frío en 2 mil metros cuadrados,
que ocupan cargas de frutas frescas. También se incorporó
una grúa móvil articulada, con capacidad para 200 toneladas,
para fortalecer el desarrollo de la terminal portacontenedores que ya
opera -con ritmo creciente- con su par de Montevideo (Uruguay).
Como parte del plan de obras 2004/05, se inauguró este año
un depósito multipropósito (de 1800 m2), que facilitará
a los exportadores el almacenaje de corto plazo. El proyecto incluye
un nuevo galpón (9000 m2) en la terminal 1, con una capacidad
de 35.000 t, donde se incorporará un sistema mecanizado para
permitir la descarga directa desde vagón o camión, y la
construcción de una balanza fiscal para camiones.
Otro servicio que lanzó este año el Enapro es el denominado
Puerto de Negocios. Se trata de un trabajo de consultoría sobre
servicios de promoción de la oferta exportable, demanda de mercados
externos y concreción de negocios.
Unas de las principales dificultades que enfrenta la infraestructura
portuaria de Rosario y su conglomerado es el de las comunicaciones terrestres,
consecuencia lógica de la creciente demanda de commodities para
procesar y exportar. Las iniciativas están contempladas en el
llamado Corredor Circunvalar: un anillo ferroviario y vial en torno
a la ciudad, desde San Lorenzo hasta Villa Gobernador Gálvez.
Ello evitará el ingreso de cargas a la ciudad y el impacto en
las rutas de 1.400.000 camiones que anualmente viajan hacia la zona
para descargar en los puertos del Gran Rosario.
Los trabajos demandarán una inversión total de US$ 130
millones.
Actualmente, la ruta Rosario-Puerto Nuevo (Capital Federal), para la
salida al mar, tiene un calado permanente de 32 pies, que se reduce
a 22 pies entre Rosario y Santa Fe, según el compromiso asumido
por Hidrovía SA.
Sin embargo, el objetivo del Enapro es obtener un dragado a 40 pies,
lo que transformaría al puerto rosarino en una terminal oceánica.
"Debemos avanzar en el dragado y profundización del río
Paraná, desde la región hacia el mar", explicó
el titular del Enapro, Juan Carlos Venesia.
Las terminales 1 y 2 están concesionadas a Terminal Puerto Rosario
SA, por 30 años. Se trata de un predio de 65 hectáreas,
con 33 km de vías férreas, tres playas de uso compartido
para clasificación y estadía de vagones, que permite el
ingreso directo de las empresas Nuevo Central Argentino (NCA), Ferro
Expreso Pampeano, General Belgrano y Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico
(BAP).
Las terminales VI y VII (Unidad Elevadora de Granos) fueron concesionadas
por la Administración General de Puertos a la empresa Servicios
Portuarios SA.
Hasta 2006, el cordón industrial del Gran Rosario recibirá
inversiones por 476 millones de dólares. A fines de 2006, la
región tendrá una capacidad de procesamiento de 164.714
toneladas diarias (la actual es de 68.700 t/día), superior al
que actualmente procesan Estados Unidos y China.
Por José Bordón
Corresponsal en Santa Fe
Cargill
US$ 200 millones (US$ 161 millones en Villa Gobernador Gálvez
y US$ 39 millones en Puerto San Martín)
Molinos
US$ 80 millones (en San Lorenzo).
Terminal
US$ 60 millones, en Puerto General San Martín.
Vicentin
US$ 40 millones, en Ricardone y San Lorenzo.
Dreyfus
US$ 71 millones, US$ 6 millones en General Lagos; US$ 65 millones en
diferentes plantas.
Noble
US$ 25 millones, en Timbúes.