Científicos del Conicet
fabricarán un alimento supernutritivo a $ 0,60
Tiene alto contenido de proteínas de soja y lácteas;
se producirá en nueve versiones
Está destinado a la población en riesgo alimentario
Será elaborado en el Parque Tecnológico
Dentro de una semana se presentará a la prensa y habrá
una degustación
SANTA FE.- El "superguiso", un alimento de alto contenido
proteico y bajo precio, destinado a satisfacer las necesidades alimenticias
de la población más necesitada -no sólo de esta
provincia, sino del país-, comenzará a elaborarse mañana
en esta capital, según un proyecto del Centro Regional de Investigaciones
y Desarrollo (Ceride), el Instituto de Tecnología Alimentaria
(ITA) y el Instituto Nacional de Tecnología (Intec).
Se lo producirá en nueve variedades, ya que llegará
a los destinatarios como "arroz nutritivo a la crema, arroz nutritivo
azafranado, fideos nutritivos a la crema, fideos nutritivos al pesto,
guiso nutritivo de arroz, guiso nutritivo de arvejas, guiso nutritivo
de fideos, guiso nutritivo de lentejas y polenta nutritiva".
En todos los casos, el alimento tendrá un rígido control
de sus respectivos valores calóricos y lípidos.
Según comentó a la prensa el ingeniero José Luis
Giménez, coordinador del proyecto por el Ceride, "tendrá
un alto valor nutritivo y muy buen sabor, y estará destinado
a cubrir las necesidades nutricionales de los más pobres".
Esta nueva formulación se elaborará en el Parque Tecnológico,
ubicado sobre la margen este de la laguna Setúbal de esta capital.
El 7 de diciembre se realizarán la presentación a la
prensa y la degustación de las nueve comidas.
En la primera etapa está prevista la elaboración de
20 mil raciones, que estarán a disposición de quienes
deseen adquirirlas. El dinero que se obtenga será reinvertido
en el mismo proyecto, para ampliar el número de raciones.
Según el detalle técnico del alimento, al que tuvo acceso
LA NACION, cada ración tiene 100 gramos, y cuando se la hidrata
se transforman en 400, lo que constituye un buen plato en nueve versiones.
El "superguiso" saldrá al mercado en bolsas de cinco
raciones y no se comercializará en forma particular, sino a
través de comedores comunitarios u organizaciones no gubernamentales
(ONG).
La base del alimento lo constituyen arroz, fideos, lentejas, arvejas
y polenta fortificada. "A partir de esos ingredientes se fabrican
las nueve variedades", explicó Giménez, y añadió
que la base es un alimento deshidratado con un importante contenido
proteico, pensando para alimentar a quienes más lo necesitan.
Llegará a los consumidores en un envase compactado, y para
prepararlo sólo se necesitará incorporar agua caliente,
tal como ocurre actualmente, por ejemplo, con las sopas o caldos.
Según explicó Giménez, también trabajarán
en el proyecto personas que actualmente perciben los planes Jefes
y Jefas de Hogar.
"Hay gente que está comiendo fideos con aceite y sal.
Cualquier ser humano merece algo mejor. ¿Cómo no darle
un alimento con determinadas características y sabor?",
apuntó.
Una experiencia pionera
La primera experiencia en la elaboración de un alimento concentrado
de estas características se desarrolló con motivo de
la inundación que afectó a esta capital el año
último. En ese momento, el Instituto de Tecnología Alimentaria
comenzó a desarrollar un alimento deshidratado, tomando como
base los que había en el mercado. A este nuevo producto se
le añadió una composición que aumenta su valor
nutritivo, explicaron los especialistas del proyecto.
"Meses antes [del desastre que provocó la inundación],
la idea fue elaborar un proyecto y distribuir el alimento en centros
comunitarios, haciendo a la vez un seguimiento de la altura y el peso
de los chicos para ver su evolución en relación con
los nutrientes agregados. Pero lo sucedido precipitó los plazos
y hubo que salir a paliar la situación", apuntó
Giménez, recordando que se distribuyeron entonces 5000 raciones
diarias que equivalen a la misma cantidad de platos de comida.
Los investigadores confían en que este alimento podrá
complementar la nutrición de muchas personas que no pueden
acceder a una dieta completa. Eduardo Basombrío, de 78 años,
realizó una travesía en bote desde Puerto Iguazú
hasta el Delta. Recibió algunas raciones con las que se alimentó
tras su paso por Santa Fe y llegó a destino con sólo
5 kilos menos y buen estado físico.