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28-11-04 | El Litoral, Santa Fe | Locales

En pocos días comenzará a producirse el "superguiso"

En el mes de diciembre se fabricarán 20.000 raciones. El objetivo es asegurar un alimento nutritivo a bajo costo, para personas carecientes: 0,60 pesos por ración. El Ceride, el ITA y el INTEC participarán del proyecto.

El 1° de diciembre se comenzará a fabricar en el Parque Tecnológico un alimento de alto contenido proteico y bajo precio: un "superguiso", proyecto integrado entre el Ceride, el Instituto de Tecnología Alimentaria y el Intec "de alto valor nutritivo y muy buen sabor" a un costo aproximado de $ 0.60 la ración, destinado a satisfacer las necesidades alimenticias de la población más pobre. La calificación anterior pertenece al Ing. José Luis Giménez, coordinador por el Ceride. Pero el crédito corresponde también al Ing. Rubén Roa (ITA), quien inició el proyecto y será su director técnico, y al Ing. Cristian Bocco (Intec).

"No es supersopa", aclaró Giménez en alusión a un término que se generalizó tras la experiencia desarrollada en Brasil y en la Universidad de Quilmes, y anunciada por el Mercado de Productores de Santa Fe que, dicho sea de paso, no tiene relación con esta iniciativa. Es "superguiso" y se presentará en nueve variedades: arroz nutritivo a la crema, arroz nutritivo azafranado, fideos nutritivos a la crema, fideos nutritivos al pesto, guiso nutritivo de arroz, guiso nutritivo de arvejas, guiso nutritivo de fideos, guiso nutritivo de lentejas y polenta nutritiva. "Todos con sus respectivos valores calóricos y lípidos".

Sin revelar fórmulas puede decirse que el producto incluye, además de la materia prima mencionada (polenta, fideos, arroz), verduras deshidratadas, y agregados de proteínas que vienen de productos lácteos y de soja, todo enriquecido con saborizantes.

PRIMEROS PASOS

"La inundación fue una prueba de fuego", aseguró -categórico- Giménez al recordar las primeras experiencias con el producto. En el año 2003 "el Instituto de Tecnología de Alimentos, específicamente el Ing. Rubén Roa, comenzó a desarrollar un alimento deshidratado tomando como base los que había en el mercado". "La diferencia -acotó- es que a esta formulación se le agregó una composición que aumenta el valor nutritivo".

Junto con la Secretaría de Ciencia y Técnica fue tomando forma la idea de "hacer un proyecto de desarrollo, y distribuir el alimento en centros comunitarios, haciendo a la vez un seguimiento de la altura y peso de los chicos para ver su evolución en relación a los nutrientes agregados". Pero la inundación precipitó los plazos y "hubo que salir a paliar la situación". Se distribuyeron entonces 5.000 raciones diarias que equivalen a la misma cantidad de platos de comida.

"A las 48 horas de haberse producido la catástrofe, teníamos 11.000 raciones preparadas". "Había que salir a paliar la situación. Se preparaban bolsones grandes y se distribuían".

Después, el proyecto se interrumpió pero ocurrió un hecho fortuito: "Un hombre de 78 años (Eduardo Basombrío) hizo una travesía en bote desde Puerto Iguazú hasta el Delta; ya en Santa Fe se puso en contacto con el Ing. Roa quien le preparó cierto número de raciones. Así se alimentó y llegó a destino con sólo 5 kilos menos y buen estado físico". El protagonista de tal aventura comentó su hazaña a un semanario porteño pero también agradeció al Ceride por su aporte. Desde ahí la noticia se expandió a todo el país.

Ahora se proyecta comenzar el 1° de diciembre con la producción efectiva del alimento. Durante ese mes se fabricarán unas 20.000 raciones (incluidas las 9 variedades) y la distribución está abierta. "Hubo un contacto de una fundación de Tucumán que tiene un hospital de niños desnutridos". Desde Santa Fe todavía no se recibió ninguna solicitud.

CARACTERÍSTICAS Y PREPARACIÓN

Cada ración tiene 100 gramos que, hidratados, se transforman en 400. "Es un buen plato y además hay nueve variedades". "Hay gente que está comiendo fideos con aceite y sal, y está bien, pero cualquier ser humano merece algo mejor y entonces, ¿por qué no darle un alimento con determinadas características y sabor?", reflexionó el profesional.

Los mismos integrantes del Ceride probaron el producto pero también lo hizo un grupo de 50 madres que pertenecen a Cáritas y con quienes se reunieron días atrás. "Aparte de todo lo que tiene que ver con el contenido proteico tiene buena recepción por el gusto", confió Giménez.

¿Qué se necesita para prepararlo? Nada más que agua caliente, se vuelca el contenido y se le da el gusto específico según la variedad. "Las lentejas tienen un proceso tal que, en media hora, se cocinan y no necesitan una noche entera de hidratación".

Los destinos previstos para este alimento son fundaciones, Ongs, comedores comunitarios y otras entidades. "No lo vamos a vender con fines comerciales; se va a distribuir (siempre a $ 0.60 la ración) a organismos que lo necesiten. Prácticamente no queda ganancia", afirmó Giménez. En cambio, lo que se recaude permitirá solventar los costos de materia prima y fabricación y el plus que se abonará a los beneficiarios de planes Jefas y Jefes de Hogar que trabajarán en el proyecto como contraprestación. "Si queda alguna ganancia, se reinvertirá", aseguró.

Pero esa es sólo la primera etapa: la segunda es "replicar esta experiencia en otros lugares. Si en el norte hay gente que está pasando necesidades, podemos reproducir el proyecto: la capacitación y auditoría seguirá a cargo nuestro, pero son ellos los que pondrán la planta y harán la distribución".

En realidad hay otro objetivo que, expresó Giménez, es "a título personal": el "superguiso" se va a envasar en bolsas de 5 kilos y "la idea no es que sólo vaya a los comedores, sino también a las familias para que vuelvan a reunirse alrededor de la mesa a comer".

Degustar y compartir

Para el 7 de diciembre está prevista una presentación y degustación de las nueve comidas en el Parque Tecnológico. La invitación incluye, entre otros, a medios de prensa. Y los objetivos son dos: que se conozca el producto y "como acto simbólico, que se comparta con los que menos tienen el mismo plato de comida que van a comer ellos", dijo José Luis Giménez.

En números

$ 0.60 es el costo estimado de cada ración de "superguiso".
9 variedades de sabores fueron logrados hasta el momento.
100 gramos tiene cada ración y, al hidratarlos, se transforman en 400.
5.000 raciones diarias de "superguiso" se distribuyeron durante los peores días de la catástrofe hídrica de 2003.
20.000 raciones se fabricarán durante el mes de diciembre.

 

 

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