CONICET EN LOS MEDIOS

10-11-2007 | Perfil | Ciencia
“Estos datos impactarán durante años”


“Había muchas teorías sobre el origen de estos rayos cósmicos de muy altas energías, y estas observaciones permiten eliminar muchas de ellas. Estos resultados continuarán siendo muy importantes durante muchos años, hasta que se logren resultados mejores”. Así opinó el célebre físico argentino Juan Martín Maldacena sobre el descubrimiento del origen de los rayos cósmicos, que fue tapa de la revista Science y que contó con el aporte de científicos argentinos.

 

El hallazgo, realizado por un equipo internacional de 350 científicos de 17 países, fue desarrollado en nuestro país en el Observatorio Pierre Auger, ubicado en Mendoza, y construido en medio de la crisis delarruista. ¿Qué fue lo que se descubrió? Se obtuvo por primera vez una certeza más o menos acabada de dónde provienen los llamados rayos cósmicos, partículas pequeñísimas de materia de ultra alta energía. “Descubrimos que los rayos cósmicos de las más altas energías no llegan por igual de todas direcciones. Hay algunas preferenciales. Este descubrimiento abre una nueva era para la observación del universo: ha nacido la astronomía de rayos cósmicos”, dijo Alberto Etchegoyen, uno de los principales impulsores del proyecto Auger y quien lo lidera en la Argentina. Según Etchegoyen, ahora se sabe que provienen de los núcleos de algunas galaxias cercanas que poseen núcleos activos.

La energía con la que se mueven es millones de veces más alta que la que puede generar la tecnología humana con este tipo de partículas subatómicas. De modo que, aunque por ahora se trata de especulaciones sin aplicaciones tecnológicas (“ciencia básica”), ya hay quienes se animan a especular con sus futuras aplicaciones.



Noticias Relacionadas