NOTICIAS INSTITUCIONALES

02-10-2007 | --
Conicet y el Instituto Max Planck
Firma de convenio por las lenguas en peligro


A fin de desarrollar un programa de documentación en lingüística y antropología con sede en Buenos Aires, se firmó el convenio entre el Conicet y el Instituto Max Planck para Psicolingüística (MPI).Estuvieron presentes el presidente del Conicet, doctor Eduardo Charreau, el embajador de Alemania en Argentina, doctor Rolf Schumacher, el representante del Instituto Max Planck para Psicolingüística, ingeniero Peter Wittenburg, entre otros funcionarios argentinos y alemanes y representantes de las comunidades Mocoví, Pilagá y Wichí.La iniciativa surge como resultado del Proyecto de investigación “Lenguas en Peligro, Pueblos en Peligro en la Argentina: mocoví, tapiete, vilela y wichi en su contexto etnográfico” (F.F.yL. – U.B.A. / Instituto Max Planck) que se desarrolló bajo la dirección de la doctora Lucía Golluscio entre los años 2002-2006 como parte del Programa de Documentación de Lenguas Amenazadas del Mundo (DoBeS) auspiciado por la Fundación Volkswagen. En el encuentro, el doctor Charreau destacó la importancia de la utilización de nuevas tecnologías de la información para el desarrollo científico, en especial para los países en vías de desarrollo. "La ciencia es un emprendimiento global, y la excelencia en ciencia ha dependido siempre de la capacidad de los científicos para asociarse libremente con sus colegas del mundo. Esta actividad no sólo beneficia a la ciencia internacional, sino que también profundiza el conocimiento y apreciación de la diversidad cultural", y agregó que el desafío es lograr que "la comunidad científica global asegure que los científicos de todas las naciones tengan acceso a nuevas tecnologías de información y comunicación y a la literatura científica más corriente".

 


Por su parte, el doctor Schumacher mencionó la necesidad de que el proyecto "sea útil para preservar la identidad lingúística de las diversas comunidades".
El ingeniero Wittenburg expresó que el proyecto "permitirá el intercambio, la formación de redes, ya que las lenguas son un recurso mundial, no sólo alemán o europeo. El gobierno alemán compromete su apoyo económico y agradecemos la participación del Conicet, la cual posibilita esta reunión".A tal fin, especialistas del MPI han instalado en abril pasado el primer archivo digital de documentación de lenguas en peligro de la Argentina, brindando asimismo capacitación en el manejo de softwares específicos para el trabajo –principalmente- de antropólogos y lingüistas (IMDI, ELAM, LEXUS, LAMUS, Shoebox, Toolbox, entre otros) y promoviendo la reflexión sobre los diversos aspectos que involucra la documentación de lenguas tanto lingüístico-antropológicos como éticos, legales y técnicos.
El programa se orienta a posibilitar la actualización y utilización de nuevas tecnologías para el desarrollo de la documentación y el archivo de materiales lingüísticos y antropológicos en audio y video, una adecuada preservación a largo plazo de los materiales y la inclusión progresiva de otros proyectos que amplíen las bases de datos existentes con materiales de otras lenguas indígenas o de migración que se hablan en Sudamérica, articulando el fruto del trabajo que 
realizan diferentes equipos del país y del extranjero.
 

 

 

 

Discurso del doctor Eduardo Charreau 

CONVENIO CONICET – Max Planck Institute for Psycholinguistics 

Los desafíos para la cooperación internacional en ciencia, tecnología e innovación con bienestar sustentable, como ustedes saben, no son pocos. En esta ocasión me referiré sólo a uno de ellos.

La ciencia es un emprendimiento global, y la excelencia en ciencia ha dependido siempre de la capacidad de los científicos para asociarse libremente con sus colegas del mundo. Esta actividad no sólo beneficia a la ciencia internacional sino que también profundiza el conocimiento y apreciación de la diversidad cultural.

“La información” es deseable que sea libre, es el clamor de quienes promovemos el libre intercambio de información, quizá sin enfatizar más a menudo en el costo de la calidad de la información. Internet y otras formas de comunicación electrónica han revolucionado la manera en que la información científica es distribuida, revisada, editada y publicada, y estas tendencias han producido un enorme impacto global.

Nunca antes, los científicos del mundo en desarrollo han disfrutado del acceso a tal magnitud de información corriente. Nunca antes los científicos han sido capaces de comunicarse tan fácil y directamente con sus colegas de otras partes del mundo y nunca antes la colaboración internacional ha sido tan factible de planificar, organizar e implementar.  Pero aún quedan algunos puntos críticos.  Los países en desarrollo, particularmente los más pobres, generalmente no tienen suficientes fondos y/o experiencia para construir o mantener al día los sistemas de comunicación electrónica, ancho de banda todavía estrecho, imposibilidad de afrontar los costosos accesos a bancos de datos o subscripciones on-line, lo cual impide que muchos de sus científicos accedan a la literatura más básica. 

Este es el desafío al que me refería al comienzo: cómo puede hacer la comunidad científica global para ayudar a asegurar que los científicos de todas las naciones tengan acceso a nuevas tecnologías de información y comunicación y a la literatura científica más corriente. Sin duda, el convenio que hoy firmamos está directamente relacionado con este desafío y agradecemos nuevamente al Max Planck Institut y a la Fundación Volkswagen hacer que esto sea posible. 

Buenos Aires, 2 de octubre de 2007

 



Noticias Relacionadas