Investigadores
del Centro de Referencia para Lactobacilos (CERELA)
y de la Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos
(PROIMI), ambos
institutos del Conicet de la provincia de Tucumán, y de Bio Sidus,
empresa de biotecnología de capitales argentinos, desarrollaron
el primer compuesto con probióticos indicado para el tratamiento
de los trastornos gastrointestinales y desarrollado bajo los estrictos
controles de calidad de la farmacología moderna.
.
El nuevo medicamento
"Bioflora" fue formulado con bacterias intestinales aisladas
de personas sanas (Lactobacillus casei, Lactobacillus plantarum, Enterococcus
faecalis y Bifidobacterium breve) y está especialmente indicado
para cuadros de desórdenes gastrointestinales, diarrea aguda,
diarrea del viajero, o para personas que se encuentran bajo tratamiento
con antibióticos (que en muchos casos producen diarrea).
El creciente interés en los probióticos para el tratamiento
de diferentes trastornos gastrointestinales llevó a los investigadores
a incursionar en el área buscando una novedosa alternativa terapéutica.
Coordinando el trabajo de científicos argentinos y logrando una
sinergia de solidez científica, el nuevo medicamento fue desarrollado
íntegramente en la Argentina a partir de un convenio entre Bio
Sidus S.A., empresa nacional integrante del Grupo de Empresas Farmacéuticas
Sidus, y los institutos del CONICET Centro de Referencia para Lactobacilos
-CERELA- y PROIMI, Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos.
El acuerdo demuestra el importante trabajo conjunto de investigación
e integración ciencia-empresa, que se realizó para lograr
este desafío, con soporte biotecnológico de punta y calidad
internacional.
Calidad y tecnología
en la selección de la materia prima
El CERELA, creado en 1976, cumple actualmente un destacado papel en
la ejecución de programas de investigación y desarrollo,
para lograr nuevas tecnologías en alimentos y productos farmacéuticos
aplicadas a procesos fermentativos en los que intervienen bacterias
lácticas.
A través del Centro, la Argentina cuenta con una colección
de bacterias lácticas, cuyas propiedades fisiológicas
y tecnológicas están perfectamente caracterizadas y son
consideradas internacionalmente como una de las mas completas en el
tema.
Cerela participó en el proyecto realizando:
a) El aislamiento e identificación de 130 cepas de Lactobacilos,
Bifidobacteria y Enterococos de voluntarios clínicamente sanos,
y sin
empleo de medicación, las que fueron seleccionadas entre un número
mucho mayor de microorganismos aislados.
b) Una vez identificadas, se seleccionaron aquellas que tuvieran
características probióticas, ensayadas por métodos
"in vitro", en el
laboratorio. Eso significa que pudieran tener capacidad de adherirse
(para
poder permanecer en el tracto intestinal una vez administradas al huésped),
o de producir sustancias antagónicas (capaces de inhibir a microorganismos
patógenos). Estos ensayos disminuyeron el número de cepas
disponibles que
se podían usar potencialmente en un probiótico.
c) Se realizaron los ensayos de compatibilidad entre ellas, para poder
diseñar las mezclas de microorganismos
d) Se seleccionaron 20 cepas de lactobacilos diferentes, 11 de enterococos
y 10 de Bifidobacteria; se administraron individualmente a lotes de
animales de experimentación (ratones), para estudiar si resistían
al pasaje gastrointestinal (debían recuperarse vivas en heces),
y si no producían efectos colaterales o adversos (a través
de ensayos de translocación a hígado y bazo). Los resultados
llevaron a que el número de cepas que se podía usar fuera
menor.
e) En base a estos ensayos "in vivo", se diseñaron
mezclas de
microorganismos que se administraron nuevamente a diferentes lotes de
animales para determinar: la dosis óptima, la resistencia al
pasaje intestinal, la
activación del sistema inmune inespecífico, y la ausencia
de respuesta contra ellos mismos.
Las técnicas aplicadas en esta etapa del proyecto han sido desarrolladas
durante la ejecución de siete Tesis Doctorales y publicadas en
numerosos trabajos de investigación de Cerela.
Por su parte, el PROIMI (Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos)
es uno de los Centros de Investigación más importante
de Argentina dedicado a la investigación y desarrollo de procesos
relacionados a la Microbiología y Biotecnología, especialmente
en las áreas de fermentación y uso de microorganismos
de interés industrial.
La producción de las cepas seleccionadas de bacterias lácticas
procedentes de CERELA fue realizada en PROIMI, gracias a la experiencia
adquirida en la optimización de medios de cultivo y en el desarrollo
de procesos, cuyo conocimiento diera lugar al desarrollo de tres Tesis
Doctorales y diversos trabajos de investigación.
La etapa de deshidratación de la materia prima fue llevada a
cabo en PROIMI conjuntamente con Bio Sidus y el mismo es tema de una
patente ("Método de deshidratación y preservación
de microorganismos") que se encuentra en trámite.
A partir del desarrollo del CERELA, Bio Sidus realizó el estricto
control de calidad y producción.
Investigadores que
participaron en el Proyecto:
CERELA
Dra Aida A. P. de Ruiz Holgado
Dra. María Elena Nader
Dr. Guillermo Oliver
Dra. María Cristina Apella
Dra. Silvia González
Dra. Adriana Pérez Chaia
Dra. Mónica locascio.
PROIMI:
Dr. Faustino Siñeriz
Dra. Alicia Ragout
Dr. Oscar Molina
Dr. José Manuel Bruno Bárcena
Dra. Marcela Ferrero.
SIDUS:
Dra. Patricia Martini
Dr José Luis Fernandez.
Dr Julio César Carfagnini.
Dr José Tessler.
Dr. Carlos Melo.